domingo, 30 de agosto de 2015

Karni Mata y el templo de las ratas.







El templo de las ratas denominado hindú Karni Mata fue construido por el Maharajá Ganga Singh en el año 1900 como un homenaje a la diosa rata, (Karni Mata).



El Templo está ubicado en Desnoke a 30 kms de Bikamer en la India. Su nombre por sí mismo explica para quién está hecho ya que son consideradas sagradas. Cerca de veinte mil ratas habitan el templo donde cada día reciben la visita de los seguidores del hinduismo los cuales a través de ofrendas de comida y leche les demuestran su devoción.



La leyenda de este templo es que Karni Mata, una matriarca del siglo 14 era una reencarnación de Durga, la diosa del poder y la victoria.

Este país, uno de los más poblados del mundo, es de leyendas, dioses e historias. Según dice una de ellas, Karni Mata, una reencarnación de Durga, pidió a Yama, dios de la muerte, que devolviera a la vida al hijo de un cuentacuentos fallecido hacía poco. Cuando Yama rechazó la petición, Karni Mata hizo que todos los cuentacuentos se reencarnaran en ratas, dejando así al dios de la muerte sin almas humanas.



Las versiones varían según a quién se le pregunte por el origen de la leyenda. Algunos cuentan que Laxman, el hijastro de Karni Mata, se ahogó en un lago cuando intentaba saciar su sed. Karni Mata le pidió a Yama que lo devolviera a la vida y éste, tras varios rechazos y mucha insistencia, accedió, permitiendo a los hijos varones de Karni Mata reencarnarse en este poco atractivo roedor.



Otras versiones aseguran que las 20.000 ratas del templo son soldados que desertaron una batalla cercana y buscaron cobijo en Deshnok. Al enterarse Karni Mata de la deserción masiva, castigada con la pena de muerte, les ofreció el templo como lugar de acogida. Los soldados, agradecidos, prometieron serle fiel para siempre, ahora convertidos.

El templo se convierte en una fiesta cuando entre las habitantes aparece una rata blanca; para los que las veneran tal suceso significa buenos augurios y venida de buenas temporadas

Miles de hindúes se acercan cada año a esta ciudad al noroeste de la India, en la región del Rajastán, a rendir culto a las 'kabbas', por las que rezan y a las que alimentan con frutas, dulces y leche que traen especialmente para ellas. Durante horas, familias enteras caminan entre las ratas esperando que alguna se roce con ellos, cosa que trae buena suerte, confiando en ver a uno de los cuatro o cinco roedores blancos que hay -ejemplares, estos, muy escasos y a los que se considera manifestaciones del propio Karni Mata y de sus hijos- y agachándose al suelo para llevarse a la boca los restos de comida que dejan las ratas: eso se considera una bendición.



Caminan descalzos y con cautela, ya que si se mata a una de las ratas, ésta tiene que ser sustituida por una hecha en oro o plata. Un castigo severo que pocos visitantes se pueden permitir.

Según otra leyenda, el Maharajá de Bikaner tuvo una visión donde Karni Mata apareció y le pidió que proteger a sus ratas. El Maharaja entonces construyó el templo de Karni Mata con adornos de mármol y plata.

Docenas de zapatos, alpargatas, zapatillas y chanclas se amontonan en la entrada mientras los turistas extranjeros, con una mezcla de miedo, aprensión por cierta falta de higiene, excitación y curiosidad, se muestran reacios a plantar sus pies desnudos en un templo, no precisamente limpio, donde se rinde culto a cerca de 20.000 ratas inquietas

 La Historia de Karni Mata
Su fecha de nacimiento y muerte es desconocida, aunque de acuerdo con sus seguidores nació el2 de octubre de 1387 y murió el 23 de marzo de 1538. Fue la séptima hija de Mehoji Charan y Deval Devi, y ganó el título de “Karni” (milagro) cuando a sus seis años sanó a su tía de una herida en la mano y salvo a su padre de una picadura de serpiente.
Se dice que, tras haberse casado joven con Kipoji Charan, de la villa de Sathika, descubrió que no estaba interesada en mantener relaciones maritales. Su esposo al principio lo tomó con humor, convencido de que ella cedería con el tiempo, pero Karni Mata decidió permanecer célibe y en cambio arregló un matrimonio entre su esposo y su hermana menor, para garantizar que él tuviera una vida matrimonial. Kipoji la apoyó en su decisión y fue uno de sus principales soporte a lo largo de su vida.

Tras vivir dos años con su nueva familia política, Karni Mata decidió marchar junto con sus seguidores y un rebaño de ganado a vivir una existencia nómada, acampando allí donde los encontrara el ocaso. Uno de estos campamentos se realizó en la villa de Janglu, donde el delegado del soberano les impidió acceder al agua potable. Karni Mata, en respuesta, decretó que uno de sus seguidores sería el nuevo gobernador de la aldea y continuó su camino.

En Deshnoke se presentó el soberano en persona, Rao Kanha, para impedir a la caravana continuar con su camino. Sin embargo, éste murió de causas desconocidas y Karni Mata decidió residir en esta tierra. Su marido habría muerto en 1454, mientras ella continuaba con su vida de asceta. Se dice que a lo largo de su estadía logró traer la reconciliación a familias rivales y, con ello, la paz a la región. En 1538, tras una visita al Maharaja de Jaisalmer, Karni Mata solicitó a su caravana que se detuvieran para conseguir agua potable. Una vez hecho esto, habría desaparecido en las lejanías a la edad de 151 años.
Los visitantes al templo de Karmi Mata no han mermado con los años. Sus seguidores rescatan su ascetismo, su celibato y su capacidad para traer el bien a las poblaciones, y consideran que sirviendo a las kabbas honrarán su memoria y obtendrán sus bendiciones. Entre tanto, estos pequeños animales, que son perseguidos y asesinados a lo largo y ancho del mundo, disfrutan de su propio santuario personal en este particular templo Hindú.

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