sábado, 12 de julio de 2014

Azrael.Un trabajo de muerte

Lodge Magan, en su libro Dragon’s Blood #2- Practical Necromancy, nos dice que: ‹‹En el judaísmo la visión del Ángel de la Muerte es similar. Él quita la vida con una gota de veneno, mientras está de pie junto a la cabeza de la persona agonizante, preparado para capturar el alma que deja el cuerpo a través de la boca. Azrael habita en el Tercer Cielo. Sí el pecador confesaba su falta, el ángel de la muerte no lo podía tocar, porque entonces uno es protegido por Dios. En la literatura judía,Azrael es un espíritu, asumiendo una forma que es influenciada por las creencias de las personas, sus actos y su fe: para el hombre honesto y correcto, él aparece en la hora de la muerte como un bello arcángel, para los pecadores, en una forma horrenda y macabra. En su visión, uno puede morir de miedo.››

‹‹Un trabajo de muerte puede servir para algunos propósitos: uno puede intentar una invocación a la muerte como un rito de entropía y destrucción o una maldición lanzada a una victima elegida o uno puede invocar a las formas del dios de la muerte para el bien del conocimiento y comprensión del morir. En el segundo caso, uno invoca a símbolos y conceptos asociados con la muerte con el fin de facilitar el proceso de morir y para transformar el miedo y ansiedad, que es usualmente relacionado con ésta, en la fuerza de vida creativa.››

Veamos ahora el ritual que Lodge Magan nos propone:

-Procure que sea de noche.

-Tome un baño (preferiblemente en agua fría) antes del ritual.

-Consiga una pequeña (no tanto) campana.

-Póngase una túnica negra.

-Comience por preparar una vela negra y una vela roja.

-Si puede, queme incienso, el de mirra es una buena opción.

-Abra el ritual encendiendo la vela negra y haciendo sonar una campana.

-Recite lo siguiente:

Lepaca Kliffoth!
¡Azrael! ¡Azrail! ¡Ashriel! ¡Azaril! ¡Azriel! ¡Izrail!
Escúchame ¡mensajero divino!
¡Sombras y fantasmas! ¡Levántense de las fosas del cementerio y vengan a mi llamado!
¡Tú, quien separas el alma del cuerpo y trae el sabor del veneno mortal!
¡Ven del abismo de Oscuridad!
¡Ángel de la Muerte!
¡Espíritu de muchos rostros y miles de alas!
¡Guía de las almas muertas!
Tú, quien llevas a los mortales al Otro Lado!
¡Quien se aproxima con los espectros y criaturas de la noche!
¡Escucha mi llamado!
Enciende en mí la llama negra de la muerte, ¡la esencia del Dragón Negro!
¡Llévame al borde de la muerte y la vida, para que pueda probarla y sumergirme en su éxtasis!
¡Muéstrame la Muerte para que pueda conocer la Vida!
¡Arranca el velo negro de la ignorancia la cual cubre mis ojos!

-Concéntrese y visualice que entra al lugar un ángel vestido de negro, con veinte alas y una espada.

-Imagine con gran viveza que el ángel corta cada parte de su cuerpo con la espada, procurando sentir que le libera de las ataduras corporales y mundanas con cada parte que le corta.

-Prosiga en la visión anterior por el tiempo que sea necesario hasta que sienta un gran vacío interno y un sentimiento de aislamiento y soledad.
-Recite lo siguiente:

El fuego oscuro del Dragón Negro esta ardiendo ahora dentro de mi!
Yo soy la sombra el fantasma, listo para dejar la existencia terrenal!
Espíritus de la Oscuridad, ¡conviértanse en mis compañeros en mi viaje al reino de los muertos!
¡Ángel de la Muerte! – ¡llévame al Otro Lado!

-Acuéstese boca arriba con los brazos cruzados sobre el pecho, en la posición que tendría si estuviese en un ataúd.

-Sienta que su cuerpo astral se vuelve cada vez más ligero y Azrael lo eleva, llevándolo al otro mundo.

-Viaje a su pasado más remoto, de ésta vida y, si puede, de vidas anteriores.

-Recuerde todo lo que le ha ocasionado sus mayores miedos, deseos, debilidades y fortalezas.

-Procure sentir y percibir como todo aquello que alguna vez trajo cosas negativas y debilitantes, se constituye ahora en fuente de fuerza y determinación.

-Una y solo una vez que haya logrado lo anterior, vuelva a su estado de conciencia normal y levántese.

-Quítese la ropa como símbolo de que ha removido su pasado.

-Apague la vela negra y encienda la vela roja, símbolo de esa vida nueva y de esa fuerza que está naciendo y levantándose en usted, ardiendo con la “llama dadora de vida” y otorgándole ese sentido de totalidad y poder interior.

-Recite las siguientes palabras finales:

Despierto del sueño mortal y comienzo una nueva vida,
¡Con el fuego del Gran Dragón Rojo!
¡Qué así sea!
¡Ho Drakon Ho Megas!

-Medite por un rato en el sentimiento de poder que fue despertado en su interior, después finalice el ritual.

 .

1 comentario:

  1. ORACION A ASMODEO

    Por el poder de todas las legiones bajo el mando de Asmodeo, te ordeno XXXX que tu espiritu escuche mi voz dondequiera que estes. Yo XXXX te ordeno que tus pensamientos sean mios, tu voluntad la someto a mi voluntad y tu cuerpo a mi placer, tu corazòn y sus sentimientos los declaro para mi y que tu felicidad sea estar a mi lado conmigo y para mi. Para la gloria de todas las legiones y del propio Asmodeo, hecho està.....

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