martes, 26 de noviembre de 2013

La brujería en los nórdicos paganos

La magia seid se ha descrito como una forma de práctica chamánica, en contraste al funcionamiento más directo de la magia galdr, aunque de hecho hay mucho de chamanismo en la magia rúnica también, y las dos se solapan de algún modo. El uso de la magia seid se origino con los Vanir y fue difundida entre los Aesir por Freyja, quien la enseño a Odín
Seid (nórdico antiguo: seiðr) un término para un tipo de hechizos o brujerías que fue practicado por los nórdicos paganos
El seid involucraba el encantamiento con hechizos, que también podía ser llamado galdrar o galðrar (sing. galdr o galðr, cf. inglés antiguo: gealdor o galdor). Los practicantes de seid eran predominantemente mujeres (völva, o seiðkona, lit. "mujer seid"), aunque también había practicantes masculinos (seiðmaðr, lit. "hombre seid"). En la edad vikinga el seid tenía connotaciones de ergi ("poco viril" o "afeminado") para los hombres, ya que sus aspectos manipuladores iban en contra del ideal de hombre franco, de conducta sincera. Freyja y quizás algunas de las otras diosas de la mitología nórdica eran practicantes de seid, así como lo era Odín, un hecho que algunos creen que le avergonzaba, ya que Loki en Lokasenna lo acusó de practicante de seid como una forma de insulto, el seid incluía tanto adivinaciones como magia manipuladora.
El Seidr, Aunque es el término que más se menciona, es el más difícil de definir. Suele traducírselo directamente por “brujería” y fue usado para traducir acciones que van desde la magia chamánica, tal como viajes espirituales, curación mágica a partir de la remoción de espíritus malignos, profecía, canalización de deidades o espíritus para que se expresen a través de ellas, realización de magia que afecta el clima y el comportamiento de los animales, incluido un rango muy amplio de magia maléfica. La diosa Freyja es identificada en la saga Ynglinga como una adepta a los misterios de seid, y se dice también que fue ella quien enseñó a Odín

También se cree que su práctica involucraba la preparación de brebajes y venenos, especialmente los que causan el olvido. Su característica más simple es que parece ser una magia del tipo que afecta a la persona a través de sus percepciones, generando en la mente imágenes que provocan terror, ilusión, locura, amnesia y otros síntomas. De esta forma, las personas dañadas no podrían ver las cosas como realmente son. Estos efectos están muy bien documentados en las sagas. Parte de este poder se cree que puede deberse a la hipnosis porque se sostenía que la seidkona , podía ser privada de sus poderes si se obstruía su visión. Además el efecto podía desaparecer cuando la víctima se alejaba de su presencia. Solía ponérseles un saco hecho de cuero o piel en la cabeza para impedir que lanzaran sus encantamientos o maldiciones utilizando el poder de sus ojos. Cuando eso ocurría, la seidkona invocaba el poder mágico de la segunda visión o visión espiritual.
En el Lokasenna Loki acusa a Odín de practicar seid, condenándolo como un arte impropio de un hombre. Una justificación para esto puede encontrarse en la saga Ynglinga donde Snorri opina que quien practicase el seid era considerado como débil e impotente.


La Ceremonia de la Pequeña Spákona de Groenlandia
Rituales Seid en Islandia
La Spákona en la Saga de Erik el Rojo:
Había en la Colonia una mujer que se llamaba Thorbjorg; era profetisa y la
conocían con el nombre de la Pequeña Sibila. Había tenido nueve hermanas, pero
ella era la única que seguía viva. Era su costumbre asistir a las fiestas en invierno;
la invitaban siempre, especialmente aquellos que sentían una mayor curiosidad
por conocer su propio porvenir o las perspectivas de la estación. Siendo Thorkel
de Herjolfsnes el principal granjero del distrito, se pensaba que era suya la
responsabilidad de averiguar cuándo llegarían a su fin las penalidades por las que
atravesaban.
Así pues, Thorkel invitó a la adivina a su casa y preparó para ella un buen
recibimiento, como era costumbre cuando se recibía a una mujer de su condición.
Se dispuso un sitial para ella y se colocó en él un cojín, relleno, como debía, de
plumas de gallina.
Llegó al caer la noche con el hombre que había sido enviado a escoltarla. Iba
vestida de esta manera: llevaba una capa azul atada con tiras de cuero, toda ella
adornada con gemas hasta el dobladillo; tenía un collar de cuentas de vidrio;
cubría su cabeza una capucha negra de piel de cordero, forrada con la piel de un
gato blanco. Llevaba un bastón con empuñadura de cobre incrustada de piedras
preciosas. Rodeaba su cintura un cinto de yesca, del cual pendía una bolsa
grande y en ésta guardaba los talismanes que necesitaba para su magia. Calzaba
sus pies con peludos zapatos de piel de becerro cuyos largos y gruesos cordones
terminaban en grandes botones de latón. Enfundaba sus manos en guantes de
piel de gato forrados de piel blanca.


Los rituales y profecías incluían siempre cantos y encantamientos en su comienzo, y el objetivo era convocar a los espíritus que les revelarían los secretos ocultos por los cuales eran consultadas las seidkonas . Así se inducían estados alterados de conciencia que permitía la caída en el trance y la comunicación con el plano espiritual. Solían sentarse en ese lugar alto que mencioné, y profetizaban desde allí. Pero el Seidr podía ser usado con malos propósitos también, se creía que podía causar grandes daños, e incluso la muerte.

La túnica de la seidkona es de color azul porque en la literatura nórdica estará asociado a la muerte, al mundo subterráneo de Hel y a los muertos. El uso de plumas en la vestimenta tiene un simbolismo obvio, ya presente en el chamanismo asiático y fino-ugrio. El canto por el cual se produce su caída en trance, se llama Vardhlokkur . No se han preservado palabras exactas de éste porque estaba prohibido por el Cristianismo, pero fragmentos alterados de él se habrían usado como canciones de cuna, como una forma de preservar ese antiguo saber.

Aunque tanto los hombres como las mujeres se desempeñaban en los roles mágicos, se sabe que en el Seidr sólo incursionaban las últimas, y que en caso de que los hombres la practicaran se veía amenazada públicamente su masculinidad y su reputación. Estaríamos ante la acusación de homosexualidad. Una de las causas para condenar tan fuertemente su práctica por los hombres, aunque no se ha ratificado, sería que en los rituales del Seidr podrían incluirse algunos ritos de índole sexual y que el practicante fuera objeto de estas atenciones. Desde ya, esto no era bien visto y mucho menos aceptado en la antigua sociedad germana-escandinava que hacía un culto del guerrero y la masculinidad. Otra posibilidad sería que el practicante debiera sufrir la posesión por parte de los dioses o espíritus convocados. Permitirle a un espíritu que tome posesión de uno, o entregarle el control de propio cuerpo y volverse pasivo, es la antítesis, nuevamente, de lo que estos pueblos podían aceptar para un varón. Serían dos variantes que señalarían a un mismo tabú. De todas formas, encontramos en las sagas algunas menciones a hombres que la desarrollaban a escondidas.

El Seidr se practicaba en soledad, se podía tener ayudantes o un coro para asistir a la seidkona, pero muy rara vez se menciona en las sagas a grupos de seidkonas , y cuando se hace, se pone de manifiesto que las practicantes están relacionadas por vía sanguínea, madre e hija, o hermanas. Hay una característica netamente chamánica pero poco comentada con respecto al Seidr , y es la capacidad de proyectar el propio espíritu durante el ritual, en forma de animal, desplazarse en la forma de un animal, es la más comúnmente descritas entre las habilidades de seid. El Heiskringla menciona que

Odín podía cambiar suapariencia. Cuando lo hacia, su cuerpo yacía como si estuviera dormido o muerto; pero él, enun instante, en la forma de un pájaro o animal, un pez o una serpiente, iba a países lejanos para hacer sus encargos o los de otros hombres.Se describe también como otro brujo se
desplazó en la forma de una ballena hasta Islandia para explorarla con la intención de invadirla, tanto para ver la situación de los terrenos como para poner a prueba la fortaleza de los espíritus guardianes de la tierra. Este relato muestra que unade las ventajas del seidh es que cuando uno está viajando es capaz de ver todo tipo de cosas que se hallan escondidas de los ojos físicos.. El objetivo sería tanto para el bien como para el mal. Esto refleja las prácticas chamánicas laponas y siberianas.No eran inusuales los cuentos de brujas yendo en la forma de otras criaturas hasta bien entrado el siglo dieciséis,cuando la conocida bruja Isobel Gowdie confesó haber ido en la piel de una liebre o un gato.Viajar en la forma de un animal no debe confundirse con el bersekergang, aunque ambos han sido clasificados como formas de licantropía. Cuando alguien viaja, se conserva la mente humana y solo cambia la forma. Como berseker, uno es completamente dominado por la bestia interior, y vestir la piel del animal es una simple ayuda por la que el espíritu puede poseer. Las dos artes son similares de algún modo, pero una es un medio mágico con toda una serie de fines posibles y la otra es un fin en si misma y pertenece más propiamente a la magia guerrera y a los misterios de Odín. También, el bersekergang, estando limitado a un tipo de animal, parecería invocar el poder de la fylgja, mientras que un ser puede tomar múltiples formas a través simplemente de cambiar de forma.

El Seidr daba a la practicante el conocimiento del futuro, pero siempre a partir de la convocación de espíritus según la modalidad chamánica. A este ritual se le suma una variedad de rituales paganos: sacrificios de comienzos del invierno o blót , asociados con las casas y los espíritus. Se realizaban muchas veces en situaciones de crisis. Dentro de ellos, el Seidr aparece para responder primordialmente a estas situaciones, y a pedido de un cliente o dentro del contexto de una reunión comunal. Los servicios de una seidkona itinerante se utilizaban a estos efectos y era obligación de la persona más poderosa de la aldea, encontrarla y ocuparse de llevarla y atenderla como ella se merecía.


1 comentario:

  1. Hola! ¿Tienes algún libro que hable de este tema de manera más práctica? Saludos!

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