lunes, 28 de octubre de 2013

La veneración ancestral



En muchas culturas tradicionales, generalmente se cree que los vivos tienen ciertas obligaciones con los muertos. Si estas obligaciones se cumplen adecuadamente y con respeto, los ancestros harán caer sobre la familia suerte, riqueza, bendiciones, y abundancia, y serán poderosos aliados del mundo invisible. Si esas obligaciones son desatendidas, la vida entera de la familia sufrirá.
La veneración ancestral es una práctica instintiva que incluso 2000 años de cristianismo no han logrado borrar. Visitamos sus tumbas, ponemos fotos suyas, llamamos a los niños como a los parientes fallecidos, y contamos sus historias.
No hace falta que sean parientes de sangre para honrarlos como ancestros. Hay conexiones de espíritu que son igualmente poderosas (a veces más potentes) que aquellos de sangre.

Ninguno de nosotros viene a este mundo solo; venimos con una línea de ancestros, antepasados que se remontan a incontables generaciones. Si podemos hacer algo más que reclamar nuestras tradiciones sagradas, comunidades autónomas, podemos honrar a nuestros progenitores. Una vida dedicada a la atención consciente de esta sagrada conexión es una vida bien vivida. Decir sus nombres, contar sus historias. Investigar sus culturas. Aprender sus lenguajes. Investigar nuestra propia genealogía. Visitar tumbas. Poner un altar con nuestros muertos. Llevarles regalos. Darles tu atención como un continuo acto devocional.

Abriendo la puerta a nuestros honrados muertos, estarás abriendo la puerta a una reserva de apoyo, conocimiento y poder personal inimaginable para aquellos que viven con sus ojos puestos en un mundo solo para vivos. Esto restaura lo sagrado de la muerte.

Ritual para honrar a los Ancestros

Empieza por poner un altar. Estás invitando a tus ancestros no solo a tu casa, sino a tu vida. Poniendo agua, les proporcionas un refrigerio, como harías con cualquier invitado.

Una vez que decidas donde pondrás tu altar, comienza por consagrar el espacio de la manera que sea común en tu tradición espiritual. Ofrece incienso y una plegaria a la Diosa del Inframundo (Hela), pídele que te ayude a facilitar la comunicación en tu nuevo objetivo. La plegaria, como la acción de crear un altar, debe venir del corazón. Cuando sientas su presencia fuertemente, empieza a construir tu altar, verbaliza en voz alta la razón por la que incluyes cada objeto.

Cualquier cosa que pongas en un altar ancestral debe recordarte su sagrada conexión: fotos de muertos, objetos de la cultura en la que vivieron tus ancestros, un árbol genealógico, flores, incienso, símbolos elementales, objetos que pertenecían a tus difuntos. Deben incluirse los ancestros espirituales y los héroes. Cuando te sientas listo, llama a tus ancestros. Si conoces sus nombres, llámalos por su nombre, dales la bienvenida a tu vida, y explícales lo que estás haciendo y porqué. No importa que dios o diosa adoraban, lo que importa es reconectar con la familia y la fuente de su fuerza. Pídeles que sean parte de tu vida de nuevo, y diles que les honrarás regularmente. Si uno de tus muertos abusó de ti, no hace falta que lo honres. Es importante honrar a aquellos que quieres en tu vida. Si no sabes los nombres, no importa, llama a los ancestros de tu línea materna y de tu línea paterna.

Cuando hallas hablado con ellos un tiempo, ofréceles comida y bebida: arroz, pan, cerveza, vino, café, dulces, incluso cenas enteras. En los cumpleaños o aniversarios de la defunción, y especialmente en los días de fiesta, o si has recibido su ayuda de una manera muy especial,  ofréceles comidas más elaboradas. Se puede ofrecer agua y zumo en vez de vino y cerveza. La comida se deja unas pocas horas y después se tira. Tabaco, flores y incienso también son ofrendas apropiadas, de hecho puedes ofrecerles cualquier cosa que sientas que les gustará. Habla con tus ancestros, cuéntales sobre ti, tus sueños, tus metas. Qué te gustaría que fueran parte de tu vida ahora


Una vez que sientas que has dicho todo lo que deseabas decir, haz tus ofrendas. Agradéceles por su presencia y por estar en tu vida. Pon atención a tus sueños en las primeras noches después de tus ofrendas. Los muertos parecen preferir comunicarse en sueños.


extracto  del libro de Galina Krasskova, Exploring the Northern Tradition


Si no dispones de fotografías de tus antepasados, y no puedes llegar a la tumba, se puede utilizar una posesión personal de los suyos en su lugar: una pieza de joyería, una pipa de tabaco, un libro favorito, etc
Si no tienes ni siquiera eso, puedes llamar al espíritu de tus antepasados, aunque sean desconocidos, confeccionando una estatuilla que los represente
El sábado es el día tradicional para trabajar con los muertos, ofrendales su comida favorita, su música hasta puedes leerles algun libro. Si son desconocidos, ponle agua y flores.


No hay comentarios:

Publicar un comentario