miércoles, 9 de octubre de 2013

Apolo el luminoso

Hay un mundo uno y común para los que están despiertos, mientras que los durmientes se desvían a uno privado y suyo propio (Heráclito)
Nombre griego: Apolo 
Nombre romano: Apolo 
Epítetos: Licio, Pítico, Cintio, Délfico, Febo (Brillante), Nomio (De los pastos), Arquero divino, Destructor, Sanador, El que dispara a lo lejos, Hiperbóreo, etc.
 Apolo, Dios del sol y patron de la verdad, de la arqueria, musica, medicina y profecia. Era el mas majestuodo de los olimpicos, asociado a los preseptos griegos basico de ¨conocete a ti mismo¨ y ¨nada es exceso¨
Hijo de Zeus y Leto, y hermano de Artemisa. Es uno de los dioses más importantes del panteón. Era el dios de la profecía, tal como lo demuestra el culto que recibió en Delfos, donde una pitia pronunciaba sus oráculos. En la Ilíada es llamado "flechador", y se encarga de matar con sus flechas a los hombres, como su hermana mata a las mujeres. También es el dios de la curación, de la música y, en general, de la armonía y lo sublime, en oposición a Dioniso. Se asocia frecuentemente con el sol (Febo Apolo).

Figura y atributos 
Uno de los hijos favoritos de Zeus, siempre respetado y admirado, incluso entre los dioses.
Figura: Alto, notable por “los bucles de sus cabellos negros con reflejos azulados”. Desnudo. Representa el ideal masculino: encantador, fuerte, valiente, inteligente.
Atributos: Sus atributos son la lira, el arco, las flechas, el trípode. el ónfalos, y el sol. Sus animales son el lobo, el cisne, el gallo, el cuervo, el halcón, el delfín, el ratón, el lagarto y la víbora. Sus plantas son el Laurel (por Dafne), el jacinto, la palmera y el mirto.Suele ir acompañado de las Musas, o las Cárites.Una representación artística conocida es El Apolo Belvedere.

Campos de protección
Es el dios de las bellas artes, la música, las profecías, la medicina, el arte de disparar con arco, de los rebaños y pastores,etc
En épocas posteriores llegó a ser parcialmente confundido o equiparado con Helios, dios del sol, y de manera similar su hermana fue equiparada con Selene, diosa de la luna en contextos religiosos. Pero Apolo y Helios/Sol permanecieron como seres bien separados en textos literarios y mitológicos. En la mitología etrusca era conocido como Aplu.
Era la personificación del sol y de la belleza, enemigo de los crímenes y de la oscuridad. Según la leyenda nació en la isla de Delos, estando presente todos los dioses a excepción de Hera, celosa de su nacimiento.
Conducía el carro del sol y presidía los conciertos de las musas. Dios también de la música y de la poesía, era quien inspiraba a los poetas y oradores. Venció a la serpiente Pitón.
Apolo, cuyos amores con las Ninfas y los mancebos lo unen íntimamente con la vegetación y la Naturaleza; pero tambíén es un dios guerrero capaz de enviar desde lejos una muerte rápida y dulce.
Apolo mató en Delfos a Pitón (o Delfine), un dragón encargado de proteger un antiguo oráculo de Temis, pero que se entregaba a toda clase de desmanes en el país (enturbiaba los manantiales y los arroyos, robaba los ganados y los aldeanos, asolaba la fértil llanura de Crisa y asustaba a las Ninfas). En recuerdo de su hazaña, o tal vez para aplacar la cólera del monstruo después de muerto, Apolo fundó en su honor unos juegos fúnebres, los Juegos Píticos, celebrados en Delfos. Después se apoderó del oráculo de Temis y consagró un trípode en el santurario (el trípode es uno de los emblemas de Apolo y la Pitia, sentada sobre él, pronuncia sus oráculos). En honor a la victoria del dios, los habitantes de Delfos cantaron el péan, un himno en honor de Apolo. Pero una vez muerto el dragón, Apolo tuvo que ir hasta el valle de Tempe en Tesalia para purificarse de la mancha de tal muerte. Pues bien, cada ocho años se celebraba en Delfos una solemne fiesta conmemorando el exterminio de Pitón y la purificación de Apolo.

Hay Ciertos animales consagrados a Apolo: 
el lobo, a veces ofrecido en sacrificio y cuya imagen se asocia frecuentemente a la suya en las monedas; el corzo o la cierva, que también figuran en el culto de Ártemis; el cisne, el milano, el buitre y el cuervo, cuyo vuelo daba presagios, entre las aves; el delfín (su nombre es parecido al de Delfos), entre los animales marinos. La planta apolinea por excelencia era la planta -de hecho, la Pitia, en sus trances proféticos, mascaba una hoja de laurel-.
Se conserva una  oración a apolo: "¡Oh, Apolo! Te suplico que seas propicio a la paz, la larga vida y la salud de toda esta familia, y que seas igualmente propicio a la paz de mi hijo". 
Apolo se convirtió en el dios de la religión órfica.

«¡Observa cómo se agitan en el inmenso universo, como se arremolinan y se buscan esas almas innumerablesque brotan de la gran Alma del Mundo! Ellas van de planeta en planeta y lloran en el abismo la patria perdida… Son tus lágrimas Dionisos ¡Oh gran Espíritu! ¡Oh divino liberador! Recoge a tus hijas desperdigadas y condúcelas al seno de tu radiante luz».
Misterios Órficos. Fragmento.
En todos los santuarios de Grecia en los que se mantenía viva la llama de los misterios de la tradición Órfica, se celebraba cada año una fiesta sagrada al llegar la Primavera. Ese momento mágico del calendario en el que Apolo, el «Arquero Divino», retorna a la tierra 
La Primavera es ese tiempo en el que la naturaleza despierta a la vida. Ese instante único del año en que los narcisos y las amapolas florecen de nuevo junto a la fuente Castalia, las liras del templo vibran por sí mismas al ser acariciadas por la dulce brisa y los trípodes del dios elevan sus blancas nubes de incienso hacia el cielo azul del Mediterráneo, portando en su seno un alegre canto de esperanza a la divina inmortalidad del alma. El día del equinoccio, en el momento exacto señalado por los astros, la gran sacerdotisa de Apolo, transfigurada ahora en Mnemosine, la divina musa de la memoria, salía del sagrado tabernáculo y dejaba ver su pálida faz coronada de laurel. Entonces, alzando sus ojos, narraba con voz vibrante el misterio del nacimiento y la muerte de Orfeo, el hijo bienamado de Apolo. 


Cuando los dioses hablaban a través de los oráculos, a los hombres les costaba entenderlos, en esa dificultad reside la diferencia entre lo humano y lo divino

No hay comentarios:

Publicar un comentario