domingo, 15 de septiembre de 2013

Angitia, la encatadora de serpientes


 La serpiente es un símbolo antiguo de la Diosa, y ha sido utilizado por muchas culturas diferentes

Angitia, era una diosa de los marsos,  la gente que vivía al este de Roma, en las montañas de los Apeninos, los pelignos y otros pueblos osco-umbros del centro de Italia.
En la antigüedad fue asociada a los encantadores de serpientes, que la reclamaban como su antepasada.
Es un personaje proveniente de la mitología griega: cuando Medea huía de Atenas, se refugió en Italia y fue conocida como Angitia. Enseñó a los nativos cómo encantar serpientes y les instruyó para curar mordeduras de serpiente.
Como las serpientes se asocian a menudo con las artes curativas de la antigüedad, se cree que Angitia era principalmente una diosa de la curación. Tenía poderes de brujería, magia y medicina. También se le atribuyó una amplia gama de poderes sobre las serpientes, incluido el de matar a las serpientes con un toque, o encantarlas con rases mágicas. Angitia era famosa por su conocimiento de hierbas curativas. . Algunas inscripciones mencionan Angitia en plural, como grupo.
El poeta romano Virgilio escribió que una de las tribus itálicas pre-romanas conocida como Marsi, que residían en la moderna región de Abruzzo del centro de Italia, se decía que eran descendientes de una hija del  legendario  rey Eetes. Esta hija, según el historiador romano Cneo Gelio, era conocido como Angitia , la tercera de las hijas de rey Eetes junto a Medea y Circe. Los eruditos medievales creían que Angitia y Medea eran la misma persona.  Angitia y Medea comparten este conocimiento poco común de las artes mágicas y curativas de hierbas, y Angitia como Medea, enseñaron a los Marsi como curar fiebres y mordeduras de serpiente. Fue la primera divinidad, que extrajo el veneno de las plantas, para usarlo contra las mordeduras de serpientes.
Una leyenda cuenta queAngitia fue alguna vez una sacerdotisa griega, que construyó su casa en las orillas del antiguo lago Fucino, y enseñó a los lugareños el arte secreto de los encantadores de serpientes, a curar la mordedura de serpientes, el arte de la adivinación y la sanación. Por eso se construyeron santuarios en su honor, y serpientes fueron ofrecidas en sacrificio por aquellos que buscaban la curación. "La mujer habituada a la recolección, al contacto directo con las plantas..." "aprende a distinguir entre las meramente comestibles y aquellas susceptibles de transformarse en medicinales en ungüentos curativos, en elixires de vida o en afrodisíacos."


La  Diosa Angitia, descubridora de un centenar de venenos y de pócimas y hechizos relacionados con la medicina y usados para curar, da nombre a la selva Angitae Nemus en el que crecen plantas medicinales.

Las diosas, fueron sustituidas por santos, por supuesto hombres, eclipsando el poder femenino.
En cacul, en el oeste de la península, hay una variedad de serpientes que los niños cazan para vender a los fieles, quienes las ofrendarán a la estatua de Santo Domingo, patrono del lugar. Es un rito cristiano que tiene su origen hace 1000 años, en la Roma pagana: las serpientes vivas se le ofrecían a la diosa Angitia. Se mantuvo hasta el áño 1005, cuando llegó Domingo, un monje benedicino. Utilizó una mezcla de veneno y sangre de serpiente para curar a los enfermos y libró la zona de serpientes venenosas del siglo XI y por eso fue convertido en santo y patron de las picaduras de serpiente y de los dolores de muelas. Se consideró milagro del poder del cristianismo sobre los ritos paganos. La ofrenda consiste en ir cada primavera hasta su estatua y colocar serpientes vivas hasta cubrirlas totalmente. una vez que termina el festival de Santo Domingo las serpientes vuelven a las montañas.





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