sábado, 20 de julio de 2013

Principios Básicos de la Magia Urbana. (II)



Del Lecenciado Deuvese en


Principios Básicos de la Magia Urbana. (II)


Métodos y Técnicas en la Magia Urbana. (Continuación)


3- La Deriva Adivinatoria.

Este trabajo consiste básicamente en salir a la calle buscando la respuesta a determinada pregunta que te ronda por la cabeza, y utilizar el escenario de la ciudad como oráculo que, de manera eventual, te aportará la respuesta que estas buscando.

Permite que te arrastre la corriente. Prueba caminos que nunca has recorrido, sigue tu intuición, gira en las calles, cruza puentes, y toma autobuses cuando lo creas necesario. Construye tu propio recorrido espontaneo y “mágico”, y presta atención al entorno que te rodea en cada momento.
La ciudad te absorberá y te mostrará sus secretos. Hazle las preguntas adecuadas y prepárate para recibir la información que buscas.
Las respuestas pueden aparecer a través de los graffitis con los que te encuentres, las conversaciones de la gente, una página de un periódico arrugado que pises de manera accidental…
Para mí, se trata de una técnica proyectiva, al igual del tarot.
Esto significa que, en cierto lugar de nosotros, ya tenemos las respuestas a todas las preguntas que nos podamos plantear, pero que por determinadas barreras, no nos es fácil acceder a ellas de manera ordinaria.
Lo que hacemos con este tipo de oráculos es proyectar en el mundo exterior el “conocimiento inconsciente” que yace en nuestro mundo interior, permitiendo a nuestra consciencia acceder a dicha información.
Pese a que se trata de una técnica de proyección, como en cualquier ocasión en la cual la ciudad nos ayude a obtener resultados “mágicos”, es importante terminar el trabajo agradeciendo a la ciudad su colaboración.


4- La Deriva de Poder.

Se trata de una variante de la deriva cuyo objetivo es la caza de “objetos de poder”.
Objetos cargados de energía que pueden ser utilizados como aliados por parte del Mago del Caos.

Decide un lugar donde creas que puedes encontrar un objeto “especial”.
Un talismán, un anillo o un libro con suficiente energía como para ayudarte en tus tareas “mágicas”.

A partir de ahí, déjate llevar, dirígete a la zona elegida y despliega tu técnica de deriva, moviéndote por el espacio de manera libre, guiado por la intuición, sin un destino claro, más allá de tu foco en obtener un objeto de poder.
En cierto momento, quizás, un objeto te llame la atención.
De algún modo, era el objeto que estabas esperando, y puede que notes determinados “ecos” que resuenan dentro de tu persona de manera poderosa.
Adelante, hazte con el objeto si puedes.

Esto puede incluir procesos obvios como la compra o cogerlo del suelo, si se trata de un “objeto abandonado”, o acciones más complejas como, quizás la negociación, el regateo, la súplica a su anterior propietario, etc…
Se trata de tu trabajo mágico, así pues tú pones los límites, bajo tu propia responsabilidad.
Una vez adquirido el objeto, recomiendo un proceso de “familiarización” con este, para adaptarnos mutuamente, y cargarlo con nuestra propia energía.
Si lo crees necesario, puedes hablar con el objeto, comunicarte con su “espíritu”, hacerle saber lo mucho que le respetas y cuanto agradeces que haya accedido a presentarse en tu camino…

Como siempre, la regla básica es no trabajar con fuerzas que no somos capaces de dominar.
Así pues, nunca sometas tu voluntad a la voluntad del “espíritu del objeto”, y trátalo en cualquier caso como un aliado, no como tu Amo.
Otro consejo útil es respetar en la medida de lo posible las “polaridades” del espíritu del objeto.
Esto es, por ejemplo, no utilizar para lanzar maleficios un llavero de “Hello Kitty” vinculado con el "Amor a todo el mundo" y el “lado dulce” de las cosas…

El presente trabajo está claramente basado en los libros y perspectiva chamánica de Carlos Castaneda, aunque también podemos encontrar ejemplos de Objetos de Poder en la narrativa popular, como las “botas de siete leguas”, o la espada Stormbringer, en la saga de Elric (Ejemplo, este último, no del todo recomendable a la hora de establecer creencias, dado el sendero a la autodestrucción que conlleva servir una entidad como la Portadora de Tormentas).


5- El Viaje.

En las últimas semanas he trabajado bastante con esta técnica, aprovechando mis rutinarios viajes en el transporte público de Madrid.

El objetivo de esta técnica es el cambio consciente de nuestra realidad, buscando la modificación personal y los resultados vinculados a esta.

Por ejemplo, un estudiante podría desear ser más inteligente, o un comercial podría desear ser mejor vendedor.

Consideremos nuestra situación actual (Nuestra visión de nosotros mismos) como un punto A, y la situación deseada (Lo que queremos ser) como un punto B. Ambos puntos situados en un mapa imaginario. ¿Cuál sería la mejor forma de ir de A a B? Como casi siempre, la respuesta es la línea recta.

El trabajo del Viaje utiliza el transporte público de la ciudad para transportarse de manera metafórica de los puntos A y B, eliminando las barreras mentales que los separan.

Ahora proyectemos esta técnica en el escenario del Metro de Madrid.
Comenzamos el Viaje en Ciudad Lineal, hasta bajarnos en Eugenia de Montijo (Linea verde), por poner un ejemplo.
Nuestro viaje va a estar compuesto por una sucesión de andenes de estación y tramos de túnel oscuros.

Pongamos que los andenes de la estación (La parte luminosa de nuestro trayecto), son lugares, puntos en el plano, y los túneles son esa “materia oscura” a través de la cual nos movemos para llegar del Punto A al Punto B.

Estupendo.
El ejercicio consiste, entonces, en declarar nuestro deseo de manera consciente en el Punto A (Primera estación), repitiéndolo una y otra vez mientras el tren en el cual estamos permanezca en la estación (Vamos, en los límites iluminados de esta).
Por ejemplo, podemos manifestar de manera mental nuestro deseo (Yo quiero ser más inteligente, yo quiero ser más inteligente, yo quiero ser más inteligente…)

El tren se pone en funcionamiento, sale de la estación y entra en lo que llamamos la Materia Oscura. Ese espacio oscuro y desconocido entre un punto del plano y otro.
Imagina que en ese espacio todas las probabilidades permanecen inexploradas. Es el espacio de los prodigios, los milagros cotidianos. En ese lugar hay energías que pueden modificar cualquier faceta de tu vida. Es un lugar donde la realidad es flexible y dúctil.
Mientras estamos en esa zona de túnel, manifestamos conscientemente nuestra convicción de que podemos absorber de esa zona de poder todo lo que necesitamos para cambiar nuestra existencia (Recibo todo lo que necesito para ser más inteligente, recibo todo lo que necesito para ser más inteligente, recibo todo lo que necesito para ser más inteligente…)

Por último, salimos del túnel y llegamos al Punto B. El lugar metafórico donde nosotros YA hemos conseguido nuestros deseos.
En ese espacio, nosotros ya somos más inteligentes, o más guapos, o mejores vendedores.
Siéntelo realmente. Vívelo.
Siente la satisfacción de haber logrado tus objetivos, de haber conseguido lo que deseabas…

En el punto B, al entrar en la “Segunda Estación”, debemos modificar nuestro estado emocional para hacernos sentir realmente “como sí ya hubiésemos logrado nuestros objetivos.
La energía emocional es potente. Es una fuerza creadora increíble y debemos aprender a manejarla.
Nada de ser esclavos de nuestras emociones. Las emociones son nuestras monturas para transportarnos de unos niveles de conciencia a otros, de un “punto A” a un “punto B”.

Utiliza tus emociones, aprende a manejarlas, y lograrás modificar cualquier aspecto de tu vida.

Así pues, tenemos un proceso mágico que consiste en un Punto A (Estado de deseo o necesidad), un Túnel o un espacio de materia oscura, y un Punto B (Estado de satisfacción y logro).

Pongamos que el Punto A es, temporalmente desde que se cierran las puertas del tren hasta que entramos en el túnel, el Túnel dura, por lógica, lo que dura la oscuridad, y el Punto B abarca desde la salida del túnel hasta el cierre de puertas en nueva estación.

Piensa en ese proceso repitiéndose una y otra vez, estación tras estación, a lo largo de todo nuestro recorrido en Metro.
Considéralo una "epilepsia" de cambios de estado, una alternancia rápida de traslados desde la necesidad a la satisfacción de esta, flexibilizando el tejido de nuestro “plano de realidad”.
Haz este trabajo de manera continuada y los cambios en tu realidad personal se sucederán.
Haz evolucionar tu Yo a la medida de tus necesidades. Bienvenido a tu nuevo Yo Caótico y Flexible…



Y aquí finaliza esta segunda parte de mi trabajo introductorio.

Continuaré posteando en las próximas semanas, complementando el material presente hasta el momento.

Todo comentario o duda será bienvenido.

Saludos y mucha fortuna en vuestros senderos..
De Licenciado Deuvese

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