sábado, 20 de julio de 2013

Naturaleza Urbana


Este tema lo abrió un amigo Perro_Duende en la web :

http://www.magia.co/foro/5-General/883-Naturaleza-Urbana.html
Me parece un texto muy interesante, así que lo rescato para este blog.
Llevo más de media vida(ahora que lo pienso son muchos años) adorando a la Naturaleza como la Diosa, bajo diferentes nombres, aunque en la intimidad la llamo Dané(ya ni me acuerdo por qué).
Ahora vivo en un pueblo de las afueras, pero me he criado en la ciudad, y allí fue donde establecí mi vínculo con la Diosa.
He conocido wiccanos(yo no lo soy) que limitaban su culto a salidas los fines de semana al campo, o a parques, porque la ciudad estaba contaminada o no se qué.
También he conocido wiccanos que no les gustaba ir al campo porque había bichos(nunca les hablé de las ratas de la ciudad).
Para mí, no hay diferencia entre campo y ciudad. Lo mismo es una ciudad creada por humanos que un termitero o un nido de pájaros tejedores africanos, o una presa de castores. Si el hombre está destruyendo el ecosistema global o no, ese es otro asunto.
La ciudad es nuestro entorno “natural”, nuestro hábitat, no la temamos.
A veces le he contado esto a gente, incluso a paganos, y no lo habían visto así.
-Aire. En pocos lugares como la ciudad el viento está tan vivo. Es un laberinto de calles, pasadizos, y el viento crea corrientes que giran entre los edificios, levantando el polvo del suelo hasta las azoteas, como una carrera de ráfagas de aire.
-Agua. Probablemente sea imposible estar a menos de tres o cuatro metros del agua en la ciudad. Cañerías, desagües, canales subterráneos, grifos, tuberías, sin contar con la lluvia y los charcos que permanecen varios días porque el asfalto no puede filtrarla.
-Tierra. Sí, hormigón, cemento. ¿Qué son sino tierra y piedra? Seguimos viviendo en cuevas. No hay más que decir.
-Fuego. La electricidad es fuego en estado puro, fuego refinado, nos acompaña por todas partes, aparatos, alumbrado, los motores de los coches, el ordenador. Sigue siendo fuego.
-Animales y plantas. Imaginad un edificio cualquiera, el vuestro, u otro, da igual. Contad, o intentadlo, el número de plantas que hay, en macetas, jardines o terrazas. Y mascotas, de todo tipo, que la gente tiene en sus casas. Y hay miles de edificios en la ciudad, sólo hay que multiplicar para ver la inmensidad de vida en la urbe.
-Naturaleza salvaje. Nos gustaría hablar de lobos, ciervos, leopardos, bisontes, pero hablaremos de ratas. Sobrevivieron a los dinosaurios, y a nosotros probablemente. Es casi seguro que en todos los edificios haya ratas o ratones, aunque no los veamos. Son muy buenos en eso. Por eso siguen aquí. Y el subsuelo está repleto de ellos. Los gatos abundan en la ciudad, es su territorio de caza, lo utilizan igual que harían con un lugar salvaje. Aprendamos de ellos. Palomas, gorriones, son tan habituales que no nos damos cuenta de su presencia. Y de los insectos no hablamos, millones de ellos por todas partes, en nuestras casas, viviendo en las grietas.
Y cada año aparecen nuevos habitantes. Urracas, cernícalos, halcones, cormoranes, gaviotas, zorros, conejos, mapaches(y sólo estoy hablando de Madrid).
Las ciudades no son costras en la Tierra, son otro tipo de hábitat, nada más.

Y la Diosa se muestra, triunfante y sobrecogedora, en las briznas de hierba que crecen entre las grietas del asfalto, allí donde no debían estar, pero Ella toma lo que le pertenece, y parte el asfalto y la piedra con sus raíces, poco a poco, sin que podamos hacer nada para evitarlo, sólo saber que hemos escogido el bando correcto.
¿Me ha quedado demasiado friki-integrista-pagano?

de Perro_Duende

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