jueves, 18 de julio de 2013

"Los secretos del jaguar



Martín Prechtel habla así de su Maestro, Nicolás Chiviliu Tacaxoy, el chamán más famoso de la historia de los zutuhiles y de todo el sudoeste indígena de Guatemala:

"Audible por lo menos a una distancia de más de un kilómetro sobre el agua, la risa de Chiv era su seña de identidad, que lanzaba una sensación de protección y amistad para todos nosotros. Combinaba las cualidades del barrito de un elefante, de la tos de un anciano, de la risa de una adolescente en el momento de captar la gracia de un chiste y del hondo suspiro de nuestra vieja diosa Madre del Maíz cuando se ha recolectado a su hijo el maíz y ella se queda sola en las montañas. Su risa contenía todo eso y más. Alegría, poder y pena, todo estaba allí. Cuando su risa descendía sobre una persona, la dominaba, y destruía todo pensamiento inútil de su mente agobiada, liberándola de la infelicidad, obligándola a reírse con él, pero conminándola a concentrarse en la cuestión que se trataba.

En el pueblo [Santiago Atitlán] lo más importante era la risa. En cualquier momento, cuando trabajaban jugaban o descansaban, a todos les gustaba reír. Les encantaba estar reunidos, bromear y reírse de las cosas de la vida.

Se llamaba "personas eco" a aquellas que reflejaban en sí mismas esa alegría del vivir. Se sabía quién era una "persona eco" por el hecho de que quien los veía tenía más ganas de vivir que antes."

["Los secretos del jaguar")

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