martes, 18 de junio de 2013

Owney, el perro cartero



Owney era un cachorro abandonado, adoptado en 1888 por un trabajador de la oficina de correos llamado Owen, que trabajaba en la oficina de correos Albany. Buscando refugio en una noche lluviosa, el joven perrito entró por la puerta trasera de la oficina de correos, que había sido accidentalmente entreabierta. El cachorro se echó encima de las sacas de correos, y las tomó como su cama. Cuando el supervisor preguntó sobre el perro a los trabajadores postales de Albany,  le dijeron que era el perro de Owen. Los empleados lograron convencer al supervisor para que les dejara tener a aquel perro callejero con ellos, a pesar de que estaba en contra de las reglas de la oficina postal. A partir de entonces era conocido como "Owney".
Owney solía dormir en los sacos de correo y cuando los trabajadores los llevaban al tren, el perro se iba con ellos. Se consideraba que les daba buena suerte a los empleados ferroviarios postales, ya que ningún tren en el que Owney viajaba tenía un accidente o sufría un atraco. Era bienvenido en cualquier oficina de correos de ferrocarril , y un fiel guardián del correo ferroviario, pues se quedaba junto a las sacas y no permitía a nadie, salvo a los empleados de correos, acercarse y tocarlas. Viajaba de un extremo a otro de los Estados Unidos en el tren del correo. Por cada estación que pasaba se le colocaba una medalla de correos en un chaleco que le habían hecho. Owney acumularía durante 11 años de aventuras alrededor de 1017 medallas, estampillas y otras identificaciones que marcaban la infinidad de destinos por los que había pasado.

Los empleados de la oficina de correos de Albany le compraron un collar con una placa metálica que rezaba "Propiedad de la oficina de correos de Albany, Nueva York". Con este collar, las oficinas de correos de la red ferroviaria que vieron a Owney iban añadiendo sus propias placas de identificación.

Owney recibió de Winnona Kilbridge de Los Angeles Kennel Club una medalla de "Mejor Perro viajero" de 1893. Se fama creció tanto que el Director General del servicio de correos de los Estados Unidos, John Wanamaker nombró a Owney mascota oficial del servicio de ferrocarril de correos.

En 1895, Owney disfrutaba de un viaje alrededor del mundo , con bolsas de correo a bordo de los trenes y los barcos de vapor. Patiendo de Tacoma, Washington, el 19 de agosto, viajó durante cuatro meses por Asia y Europa, antes de regresar a Nueva York el 23 de diciembre y de allí a Albany. A su regreso durante la semana de Navidad, Los Angeles Times informó que visitó Asia, África del Norte y Oriente Medio. Otra información afirmaba que Emperador del Japón otorgó al perro dos pasaportes y varias medallas que llevan el escudo de armas japonés . Regresó triunfal Owney a las costas de América,  cubierto por los periódicos de todo el país. Owney se hizo mundialmente famoso después de aquel viaje.
Los detalles exactos del incidente que llevó a su muerte no están claras. Los periódicos de todo el país publicaron la noticia de la muerte de Owney. Informaron que Owney había estado enfermo y se había hecho agresivo en su vejez. En junio de 1897, después de supuestamente atacar a un empleado de correos y un mariscal de EE.UU. en Toledo, Ohio, Owney fue tiroteado y asesinado por orden del jefe de correos local. El Chicago Tribune lo calificó de "una ejecución".


Los empleados de correos publicaron dedicatorias póstumas en honor a Owney y se negaron a enterrar a su mascota. Por todo el país se alzaron voces para pedir que conservaran al perro y recibiera los honores que ellos consideraban que merecía.
. Los restos de Owney se disecaron. En 1904, fue exhibida una efigie de Owney por el Servicio de Correos en la Feria Mundial de San Luis.  También fue encargada una cuchara de plata conmemorativa por los trabajodores del Servicio Postal.
Actualmente, Owney es objeto de una exposición en el Smithsonian Museum. El 27 de julio de 2011, el Servicio Postal de los Estados Unidos emitió unos sellos conmemorativos para honrar a Owney.
Owney también fue honrado en su hogar, la oficina de correos de Albany, Nueva York.

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