jueves, 30 de mayo de 2013

el maryaj lwa o el matrimonio mistico

En el chamanismo, se dan con frecencia los matrimonios con espiritus.

 El antropólogo Verrier Elwin, investigador de los mitos tribales, cuenta que Kintara, un brujo de Hatibadi, le confió que cuando él tenía doce años, una mujer-espíritu tutelar llamada Jangmai se le acercó en un sueño, le declaró su amor y quiso que la desposara. Kintara se negó y durante un año ella acudió regularmente a hacerle la corte tratando que cediera. Como no lo conseguía le envió un tigre para morderle y eso le asustó tanto que finalmente el joven aceptó casarse con ella. Pero casi inmediatamente, otra mujer-espíritu-protectora fue también a pedirle que se casara con ella. Cuando se enteró la primera le dijo: «Yo fui la primera en amarte y te considero como mi marido. Y ahora tú quieres a otra y yo no lo permitiré». Y en un arrebato de celos se lo llevó a la selva, le arrancó la memoria e hizo con él lo que quiso, no obstante prometió a sus padres portarse bien con el muchacho y ayudarle en todas sus dificultades. Cinco años después Kintara se casó (en el mundo de los vivos) con Dasuni, una mujer de su aldea, y la protectora llegó a un acuerdo con ella. De su esposa terrestre tuvo un hijo y tres hijas y de su protectora tuvo un hijo y dos hijas, que vivieron en las regiones inferiores. Un día su mujer-espíritu le llevó a su hijo para que lo conociera y él sacrificó una cabra en su honor.
también encontró este mismo esquema entre las mujeres brujas que eran elegidas por un protector sobrenatural. La muchacha primero se resistía a semejante pretendiente, después entraba en un periodo de crisis aguda que finalmente se resolvía cuando ella aceptaba la propuesta. «El sueño que obliga a una muchacha a aceptar su profesión y la marca del sello de la aprobación sobrenatural, toma la forma de visitas de un pretendiente del mundo subterráneo que le propone matrimonio con todas las consecuencias extáticas y numinosas».

Una joven recuerda la primera visita que le hizo un espíritu protector en sueños, vestido con ropas muy elegantes. Ella lo rechazó y él la envolvió en un torbellino y la depositó sobre una alta rama que comenzó a balancearse. Ella se sintió aterrorizada pensando que iba a caer desde tanta altura y se apresuró a aceptar su oferta de casamiento.

Otra mujer, ya casada y con un hijo cuando recibió la visita de su protector, se negó a satisfacerle y cayó enferma. Su marido mandó llamar a un brujo de la aldea vecina y el protector habló por su boca diciendo: «Voy a casarme con ella; si no acepta se volverá loca». Finalmente se vio obligada a aceptarlo y aprendió, en sueños, el arte de chamanizar.
En el Vudú, un mortal común puede ser elegido por un espíritu divino y elevado a la condición de su esposo o esposa.   Este es el maryaj lwa o el matrimonio místico
En términos generales, un hombre o una mujer serán llamados por su tête o espíritu dominante para tomar un voto de matrimonio con ellos.   Esto ocurre a través de los sueños, que es la forma en que casi todos los practicantes del vudú experiencian la  comunicación del lwa
Con frecuencia surgen problemas de celos por parte del loa, y puede ser un verdadero infierno para la pareja mortal.

La pareja humana tiene grandes responsabilidades en estos matrimonios.   Ellos tendrán que organizar una ceremonia, incluyendo ropa de novia/o, anillos, pasteles y otros alimentos favoritos de su novia o  novio, así como invitados y  sacerdote, para llevar a cabo la ceremonia.   Los costos pueden ser ruinosos, y eso es sólo la boda.   Después de la boda se espera que el mortal use los anillos de bodas de el y su cónyuge loa, en todo momento. Deben mantener una cama individual en el que se va a dormir con su esposo/a espíritu  una noche a la semana.   Cualquier desviación de esta rutina - y en particular cualquier encuentro sexual con otro mortal en ese día / noche -atraerá la ira del loa. No hace falta decir que debe mantenerse  un altar con ofrendas al conyugue loa. A los celos del loa, hay que unirles, los celos de las otras esposas espiritus del loa. Porque los loas suelen tener esposas no solo humanas.


"El chamán y su consorte espiritual consolidan la cosmología tradicional como mensajeros entre los diversos reinos o mundos. El contacto de seres humanos con otras formas de vida y niveles alternativos de existencia es una experiencia ancestral de la humanidad (...) que ha dado lugar a numerosos logros culturales y artísticos"
 Algunos ejemplos aparecen en la India: Durante la iniciación de la chamán Champa de la tribu de los saora en la provincia hindú de Borai, durante un trance se le apareció el espíritu de su fallecida tía chamana junto con otro espìritu tutelar llamado Potnadevi, de la tribu de los Paik. El espíritu de su tía le dijo: "He traído a este hombre para que te cases con él, pero también deberás servirme a mí". Nuestra protagonista se negó asustada y volvió a negarse en varias oportunidades durante las repetitivas visitas del Paik en sueños. Finalmente fue obligada a aceptar y luego de su "matrimonio" en otro estado de conciencia recibió determinados "poderes
También el matrimonio con un cónyuge incorpóreo es conocido en Burma, donde la negativa a casarse con el espíritu Nat ocasiona al chamán iniciado padecimientos y enfermedades. U-Ka, un chamán de Mandalay tuvo su primer contacto sexual con su Nat a los dieciocho años, aunque no se casó con ella hasta los cuarenta y cinco. Ella proclamó su amor al aparecérsele en un sueño y echarse a su lado. Pero la prolongada negativa a "formalizar" este vínculo erótico-espiritual le produjo al sanador birmano años de sufrimientos y desgracias

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