miércoles, 11 de enero de 2012

Alan Moore habla sobre la máscara de los indignados


Supongo que cuando estaba escribiendo V for Vendetta pensé desde lo más profundo de mi corazón: ¿no sería estupendo que esas ideas tuvieran impacto? Así que cuando comienzas a ver que esa fantasía ociosa se introduce al mundo normal… Es curioso. Se siente como si un personaje que creé hace 30 años escapó de alguna manera del reino de la ficción.
[la máscara] convierte las protestas en performances… es muy operística; crea una sensación de romance y drama. Esto es, protestar, marchas de protesta, pueden ser demandantes, muy agotadoras… muy tristes. Son cosas que deben hacerse, pero no quiere decir que sean tremendamente disfrutables, cuando en realidad deberían serlo
Sobre la gran ironía de que Warner gane cantidades enormes de dinero con la venta de las máscaras, Moore dice:
Encuentro cómico el intento de Time Warner por andar en esta cuerda floja… Es algo bochornoso ser una corporación que obtiene ganancias a partir de protestas anti-corporaciones. No es nada con lo que ellos quieran estar relacionados. Pero lo cierto es que no les gusta perder dinero: va contra todos sus instintos… Lo encuentro más divertido que molesto.
Internet es una red diseñada para ser descentralizada, sin embargo no lo es tanto como para no ser apagada (caso Egipto), censurada o controlada de alguna manera. Esta idea esencial está puesta en el centro de V for Vendetta a pesar de los pocos conocimientos técnicos de Moore:
La razón por la que la cruzada de V contra el Estado termina siendo exitosa es que, en V for Vendetta, el Estado yace sobre una red de cómputadoras centralizada que V es capaz de hackear. No es una idea obvia en 1981, pero me pareció interesante para una historia de aventuras. Treinta años pasaron y te encuentras viviéndolo.
Moore ve lo que sucede con Anonymous en la red y las protestas en las calle desde una perspectiva histórica, aleccionadora y no obstante su espíritu anarquista, con cierto grado de esperanza:
Probablemente sería mejor si las autoridades aceptaran que esta es una nueva situación, que esto es Historia sucediendo. La Historia es algo que sucede en ondas. Generalmente es mejor ir [en armonía] con esas ondas, no hacer que regresen… Espero que los líderes del mundo entiendan esto.
Si bien Alan Moore no fue el creador de máscara alguna, mucho menos de la vida y obra de Fawkes el conspirador, ciertamente supo idear una imaginería poderosa, profunda y universal que perdurará por eones.
El autor de su guión, Alan Moore, concedió una de las raras entrevistas que otorga a una revista mexicana, Proceso, y desde su casa en Northampton y desde esas páginas el músico, escritor y chamán habla sobre ese símbolo, las protestas y el estado actual de la economía mundial.
Sobre el uso de la máscara de V: “Es interesante que un personaje que creé para una de mis historietas hace tres décadas haya encontrado algún tipo de resonancia con los indignados. Acepto lo que hacen. Hasta cierto punto probablemente semejante movimiento sea una consecuencia inevitable del mundo actual. Creo que la mayoría de la población en muchos países ha sido presionada hasta un punto límite por parte de las autoridades que deberían representarlos”.
Sobre la crisis actual: “Hemos visto una falla económica colosal que hasta donde entiendo fue puramente el resultado de bancos que corrieron riesgos estúpidamente ridículos y de una cultura de impunidad, en la que los banqueros no fueron penados por el caos que generaron. Todo debido al principio de ‘demasiado grande para caer’. Ese principio dice que si estos bancos se colapsan, se llevarán con ellos al abismo todo el sistema económico, algo que es probablemente cierto”.
Asegura que no sabe si el sistema financiero actual “vale la pena ser salvado, junto a aquellos que más han invertido en él, como los bancos y los líderes políticos”.
Tiene duras palabras para el sistema económico que se ha supedita a los intereses económicos: “Ellos son nuestros líderes porque controlan la moneda. No cumplen ninguna otra función. Ciertamente en este siglo las fuerzas económicas y poderes políticos económicos han sido probablemente más descaradamente rapaces en su avaricia y ambición que lo que recuerdo en toda mi vida”, dice el también creador de Watchmen.
Es pesimista sobre el futuro financiero: “Es difícil ver una salida a menos que todos estemos preparados para someternos a una austeridad increíble, mientras que los banqueros y ejecutivos siguen cobrando bonos y primas exagerados sin ser penados por los robos a la gente. No hay una salida fácil a esto al menos que estemos preparados para ser víctimas de medidas brutales que nuestros gobiernos quieren imponernos. Entonces tiene que haber otra solución”.

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