viernes, 16 de diciembre de 2011

El Arquetipo de la madre

  • Las culturas más antiguas de la humanidad llegaron a la conclusión de que la vida surgía, se perdía y volvía a aparecer en un ciclo incesante. Entendieron que todos los elementos componentes de la naturaleza sin excepción (plantas, árboles, rocas, montes, agua, viento, sol, luna, estrellas, mar...) eran seres vivientes como el ser humano mismo, puesto que todos esos elementos tomaban parte de igual manera en el ciclo de vida, muerte y regeneración. En el marco de este pensamiento animista, concluyeron que la naturaleza en su conjunto era una mujer/madre generadora de vida y crearon la gran metáfora que ha marcado el pensamiento del ser humano hasta nuestros días.” Josu Naberan, “La vuelta de Sugaar” * “Desde el comienzo de los tiempos, el nacimiento ha sido un poderoso rito de pasaje. En las cuevas paleolíticas de Europa, las imágenes más viejas encontradas han sido de mujeres con grandes caderas, senos pendulares, vientres embarazados, y vulvas prominentes, enfatizando su fecundidad y capacidad de dar vida. Hay una relación palpable entre el poder de la mujer de dar a luz, la fuerza elemental de la creación y el ciclo sin fin del nacimiento, muerte y renacimiento de la naturaleza.” Sophie Style, “Escrito del útero hacia el mundo” * “Al volver la mirada, miles de años después, hacia estas figuras, parece como si la madre hubiese sido la primera imagen de vida para la humanidad. Esto debe remontarse a los tiempos en que los seres humanos se reconocían como hijos de la naturaleza, vinculados con todas las cosas, formando parte del Todo. Puede parecer asombroso que los pueblos que vivían entonces hablasen ya un lenguaje que aún hoy nos resulta inteligible. No obstante, si exploramos el arte de aquel tiempo desde la perspectiva del presente, desde las tradiciones más complejas que hemos conocido después, parece que muchas de estas imágenes del culto de la Diosa madre, de las que tuvimos noticia más tarde, tuvieron aquí su más temprana manifestación. […] Todas ellas expresan una visión similar de la vida en la tierra, en que la fuente creativa de la vida se concibe en la imagen de una madre y en que la humanidad siente que ella misma, y el resto de la creación, son hijos de esta Madre”. Anne Baring y Jules Cashford, “El mito de la Diosa” * “La maternidad es un estado natural de la mujer, el ser madre es inherente a su naturaleza. En el pensamiento náhuatl (México), el hecho de generar la vida era la misión suprema de la mujer y una bendición de los dioses. La fertilidad es en la cosmovisión mesoamericana, el origen de la vida, función capital de los dioses; el Origen es un misterio que se convierte en mito en todas las culturas y el mito le pone rostro de mujer a la fecundidad. Ya sea tierra o mujer, de ellas fluye el río de la vida, son el receptáculo en donde crece la semilla que dará vida y en donde se originan los seres humanos”. Maria Juana Correa Luna, “Pariendo como diosas, maternidad indígena

No hay comentarios:

Publicar un comentario