sábado, 20 de agosto de 2011

inventiva y modelos reales








Shrek's appearence is based on that of pro-wrestler Maurice Tillet, a man born with a rare disease called acromegaly.
Este par de irreverentes, símbolo de la juventud noventera atenta a la programación de MTV, es la estilización de dos profesores que su creador, Mike Judge, tuvo en la Universidad de California en San Diego, curiosamente dos lumbreras del pensamiento científico totalmente opuestos a la sandez de sus caricaturas: David Kleinfeld (Beavis), es físico y neurobiólogo; Jim Branson (Butthead), también físico, da clases de física cuántica
De la nada, nada: algunos íconos de la cultura pop aparejados con el personaje real del que surgió su apariencia física. ¿Beavis y Butthead? Dos notables científicos universitarios. ¿El “american psycho”? Tom Cruise. ¿Norman Bates? Un asesino serial. Entre otros.

Ex nihilo nihil fit, dice la locución que tiene cabida tanto en cuestiones filosóficas y metafísicas como en otras que podrían parecer triviales o de mero entretenimiento.

Tal es el caso de la ficción creativa, especialmente la que se da en el dibujo, la literatura o, como en esta nota, de la cultura pop: así parezcan las invenciones más estrafalarias, su sustento es en última instancia totalmente mundano. No puede ser de otro modo. Quizá al primer hombre que vio un jinete desde cierta perspectiva le pareció rarísimo e increíble el torso de un hombre aparejado con el cuerpo de un caballo, tanto que para explicárselo a sí mismo y a sus cercanos imaginó eso que ahora catalogamos entre las criaturas mitológicas: el centauro.

De la misma manera algunos de los personajes más inverosímiles o de los cuales nunca sospecharíamos un nexo tan firme con la realidad (el Tío Sam, Norman Bates de Psycho o el Joker de Batman, por ejemplo) , tuvieron como modelo personas de carne y hueso que alguna vez pisaron este mundo, que saludaron a sus semejantes o pasearon a su perro, que se duchaban por la mañana y cumplían con las actividades más simples (o igualmente perversas) antes de convertirse en íconos que ahora casi todos identificamos sin conocer bien a bien su singular origen.

Winnie the Pooh is based on Winnipeg the bear, a small black bear who lived in the London Zoo
Patrick Bateman
Un segundo psicópata en la lista: Patrick Bateman, el personaje principal de American Psycho. Casualmente tanto Bret Easton Ellis como Christian Bale —escritor de la novela y protagonista del filme, respectivamente— coinciden en que Tom Cruise fue una influencia notable al momento de dar vida a Bateman. Quizá no haya nada más que agregar
El Tío Sam
pesar de su origen netamente político, el Tío Sam es sin duda uno de los íconos mejor identificados de la cultura mainstream, así sea para parodiarlo y denostarlo. Su modelo fue Samuel Wilson, un empacador de carne que obtuvo del gobierno la concesión para proveer al ejército norteamericano en la guerra de 1812 contra el Imperio Británico (una que comenzó, entre otras razones, por el apoyo que la Corona dio a las tribus nativas para impedir la expansión de los colonos). Se dice que Wilson enviaba las vituallas en barriles signados con las iniciales “US”, por United States, pero los soldados tomaban a broma la firma y achacaban la generosidad del sustento al “Uncle Sam”.
Joker
Uno de los mejores villanos en Batman, que para fortuna suya ha contado con destacadas interpretaciones fílmicas a manos de Jack Nicholson (1989) y Heath Ledger (2008): el Joker, también conocido en el ámbito hispánico como el Guasón. En este caso su modelo no es estrictamente real, ya que se basó a su vez en otro personaje cinematográfico de una vieja película germano-estadounidense: The Man Who Laughs, de Paul Leni, estrenada en 1928. La cinta, adaptación de la novela homónima de Víctor Hugo, cuenta la historia de un noble inglés caído en desgracia a cuyo hijo condena el rey “a reír para siempre”, ordenando para esto a un cirujano que desfigure la cara del niño. El rictus conseguido, en su permanente felicidad, provoca miedo y terror por dondequiera que vaya Gwynplaine, el hijo del traidor. El parecido entre este y el Joker es quizá el más notorio del listado.

Norman Bates
Quizá uno de los psicópatas más finos del cine, dirigido con cierta rara sabiduría por Hitchcock, sea Norman Bates, el siniestro espíritu que anima Psycho. Bates tuvo como base a Ed Gein, un asesino serial de los 40s caracterizado por desmembrar los cadáveres de sus víctimas y sembrar sus pedazos cerca de su granja. Gein también inspiró la creación de otros dos personajes cinematográficos: Leatherface y Buffalo Bill




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