miércoles, 22 de junio de 2011

¿Cómo ver el aura?




¿Cómo ver el aura?
Todos podemos ver el aura, sólo hay que querer. Griknay nos introduce a la visión áurica con una serie de ejercicios simples
Recordemos las pinturas que retratan a santos iluminados, con un aura amarilla o dorada, ¿qué es esa luz que se desprende del cuerpo? ¿todos la tenemos? ¿o sólo esta reservada para iluminados?, ¿para gentes con características especiales, elegidos?, ¿O simplemente esos retratos representan simbólicamente la ascención a otro estado de conciencia?. Hoy la ciencia nos muestra su interpretación de la energía a su manera, a través de aparatos de medición y camaras que fotografían el campo electromagnético humano. ¿Se puede ver este campo áurico más allá de la tecnología que interpreta (muy a su forma) la ciencia? Sí, todo ser humano puede verlo.

La visión áurica es una forma distinta de observar el mundo, se trata de ver en amplitud nuestra capacidad de visión. Se nos ha enseñado a ver por segmentos, a estar enfocados en solo un objeto sin observar el resto del entorno y mucho menos a ser consiente de ello, si observamos la forma en que un caballo es obligado a seguir su camino sin distracciones -colocando obstructores visuales en los laterales de sus ojos para que sólo pueda usar parte de su potencial visual- entenderemos nuestra moderna forma de ver. Para poder ver el aura hay que abrir nuestra visión a 180 grados, observar todo sin abstraerse por nada, es la visión del venado, sin mirar fijamente puede observar y estar alerta, es decir: ver todo al mismo tiempo. ¿Qué sucede cuando veo en 180 grados? Desenfoco. El aura no se puede enfocar, hay que desenfocar para verla.




Ejercicio para 2 o más integrantes:

Uno de los 2 o mas integrantes, se coloca en una silla, busquen que detrás de esa persona haya una pared blanca, e intenten que la luz en el ambiente sea tenue (el aura se puede ver bajo cualquier circunstancia, inclusive en total obscuridad, pero podemos adaptar el espacio y la iluminación con el fin de no cansar tanto nuestros ojos).

Todos sentados: el observado a una distancia de 3 a 10 metros -no crucen los tobillos ni los brazos-. Coloquen su visión a 180 grados, todo el tiempo observen su entorno. Dirijan su mirada a una cuarta (una mano) parte de la cabeza de la persona, ya sea hacia arriba o hacia sus laterales. Sigo manteniendo la atención a mi entorno y mi visión amplia a 180 grados…. No esperen ver nada, solo mantengan su intención, y el aura aparecerá sola.

Visión de 180 grados

Dirijan su mirada a una cuarta (una mano) de la cabeza del observado. Relajados, busquen desenfocar. Cuando seas el observado cierra tus ojos y concentrarte en ti… relajate.

¿Que se ve?
Lo primero que se ve es el etéreo, la parte del aura más cercana al cuerpo. Aparece en todo el entorno de la persona y se separa entre 1 y 5 cm del cuerpo. Observen su grosor, y su intensidad lumínica ¿qué tan opaco o qué tan brillante es? ¿qué tan delgada o qué tan ancha es?. No lo hagan por más de 5 minutos por persona, si es necesario hagan una segunda ronda con el fin de que a todos lo puedan ver. Comparen las diferencias del etéreo de cada integrante. Es probable que alguien decodifique información de la persona que se esté observando, compartan esta información y verifiquenla entre todos. En el campo áurico existe una gran cantidad de información que se trasmite constantemente y tenemos que activar los decodificadores de esta información, la forma de hacerlo es practicar la visión áurica. Si sus ojos se cansan, cierrenlos y descansen un momento, cuando cierren los ojos tendrán una fotografía del aura de quien están viendo, observen esa imagen, y vuelvan a intentarlo. Recuerden lo más grande que tenemos es la intención, usenla. No se agoten, haganlo tranquilos sin ansiedad, y sin expectativas, primero lo intento y luego emito un juicio, no antes.

Inicio > Blogs Visitas 4452Publicación: 14/05/2010 2:14 pm
Autor: Griknay
Menéame
125
Share

¿Cómo ver el aura?
Todos podemos ver el aura, sólo hay que querer. Griknay nos introduce a la visión áurica con una serie de ejercicios simples.



Recordemos las pinturas que retratan a santos iluminados, con un aura amarilla o dorada, ¿qué es esa luz que se desprende del cuerpo? ¿todos la tenemos? ¿o sólo esta reservada para iluminados?, ¿para gentes con características especiales, elegidos?, ¿O simplemente esos retratos representan simbólicamente la ascención a otro estado de conciencia?. Hoy la ciencia nos muestra su interpretación de la energía a su manera, a través de aparatos de medición y camaras que fotografían el campo electromagnético humano. ¿Se puede ver este campo áurico más allá de la tecnología que interpreta (muy a su forma) la ciencia? Sí, todo ser humano puede verlo.

La visión áurica es una forma distinta de observar el mundo, se trata de ver en amplitud nuestra capacidad de visión. Se nos ha enseñado a ver por segmentos, a estar enfocados en solo un objeto sin observar el resto del entorno y mucho menos a ser consiente de ello, si observamos la forma en que un caballo es obligado a seguir su camino sin distracciones -colocando obstructores visuales en los laterales de sus ojos para que sólo pueda usar parte de su potencial visual- entenderemos nuestra moderna forma de ver. Para poder ver el aura hay que abrir nuestra visión a 180 grados, observar todo sin abstraerse por nada, es la visión del venado, sin mirar fijamente puede observar y estar alerta, es decir: ver todo al mismo tiempo. ¿Qué sucede cuando veo en 180 grados? Desenfoco. El aura no se puede enfocar, hay que desenfocar para verla.




Ejercicio para 2 o más integrantes:

Uno de los 2 o mas integrantes, se coloca en una silla, busquen que detrás de esa persona haya una pared blanca, e intenten que la luz en el ambiente sea tenue (el aura se puede ver bajo cualquier circunstancia, inclusive en total obscuridad, pero podemos adaptar el espacio y la iluminación con el fin de no cansar tanto nuestros ojos).

Todos sentados: el observado a una distancia de 3 a 10 metros -no crucen los tobillos ni los brazos-. Coloquen su visión a 180 grados, todo el tiempo observen su entorno. Dirijan su mirada a una cuarta (una mano) parte de la cabeza de la persona, ya sea hacia arriba o hacia sus laterales. Sigo manteniendo la atención a mi entorno y mi visión amplia a 180 grados…. No esperen ver nada, solo mantengan su intención, y el aura aparecerá sola.




Visión de 180 grados

Dirijan su mirada a una cuarta (una mano) de la cabeza del observado. Relajados, busquen desenfocar. Cuando seas el observado cierra tus ojos y concentrarte en ti… relajate.

¿Que se ve?
Lo primero que se ve es el etéreo, la parte del aura más cercana al cuerpo. Aparece en todo el entorno de la persona y se separa entre 1 y 5 cm del cuerpo. Observen su grosor, y su intensidad lumínica ¿qué tan opaco o qué tan brillante es? ¿qué tan delgada o qué tan ancha es?. No lo hagan por más de 5 minutos por persona, si es necesario hagan una segunda ronda con el fin de que a todos lo puedan ver. Comparen las diferencias del etéreo de cada integrante. Es probable que alguien decodifique información de la persona que se esté observando, compartan esta información y verifiquenla entre todos. En el campo áurico existe una gran cantidad de información que se trasmite constantemente y tenemos que activar los decodificadores de esta información, la forma de hacerlo es practicar la visión áurica. Si sus ojos se cansan, cierrenlos y descansen un momento, cuando cierren los ojos tendrán una fotografía del aura de quien están viendo, observen esa imagen, y vuelvan a intentarlo. Recuerden lo más grande que tenemos es la intención, usenla. No se agoten, haganlo tranquilos sin ansiedad, y sin expectativas, primero lo intento y luego emito un juicio, no antes.



La práctica va más allá de este ejercicio, ustedes pueden practicar la Visión Amplia en todo momento. Acostumbrarse a ver así, requiere practica; la práctica hace al maestro.

A través del blog Griknay dentro de Pijamasurf se irá ampliando esta información, existe mucho que explorar sobre la visión áurica, esta es la primer etapa.

Segunda parte del curso práctico para aprender a ver el aura y acceder al campo bioinformático que nos permite valernos de nosotros mismos y tomar decisiones sin necesidad de recurrir a gurús.

Todo tiene aura, en diferentes dimensiones todo está activo, y todo forma parte del cuerpo del planeta.

En la nota anterior de: ¿cómo ver el aura?, se planteó un ejercicio básico para empezar a desarrollar una visión diferente. El tema de la visión áurica es muy extenso. Infinita es la capacidad de ver el aura, también, siempre se puede ver más y siempre se puede obtener más información de esta forma de ver.

Conforme expandamos nuestra mente y nuestra práctica de visión se hace constante, empezamos a entender el mundo de forma distinta. Información que está inscrita en el aura, la cual es recibida y almacenada por nuestro subconsciente, podrá ser entendida desde el consciente que crece y se transforma. El subconsciente es nuestro socio mayoritario, ahí se encuentra el 85 por ciento de nuestra capacidad mental. Al acostumbrarnos a una visión de 180 grados, nuestra intención y practica desempolvarán herramientas que se encuentran a nuestra disposición. Estas herramientas son decodificadores que interpreten la información del campo áurico. Así, y de forma paulatina, se entenderá información que hoy parece imposible identificar. Nuestra mente es más grande que lo que nuestra imaginación puede soñar.

La gran virtud de la Intención, nos acerca-a: conocer para conocerme, y conocerme para conocer. Así el entorno forma parte de mi descubrimiento individual y viceversa. “Como es arriba es abajo, como es bajo es arriba”, (El Kibalion) o como es adentro es afuera, como es afuera es adentro. La visión áurica convierte la realidad en información. Si un sanador psíquico está enfrente de mi, y dice que sana con su energía, ¿óomo puedo saber si realmente lo hace? -viendo la energía con visión áurica- ahí podré determinar con mis propios recursos, si realmente usa su energía para sanar. Si una persona está enamorada, excitada, triste, deprimida, si me quiere engañar, mentir, o siente algo especial por mí también podre saberlo. Usar la capacidad propia y no depender de la ajena es hábito de sabios.

En el etéreo, (la primer capa que se enseñó a ver) se puede distinguir la salud de una persona, entre mas grueso sea el etéreo, más opaco, o más brillante, hay problemas de salud o de agotamiento. Ahí esta inscrito todo lo que se necesita saber de la salud física y emocional de un ser humano.

En la practica, observen las diferencias entre un etéreo y otro. Abran sus sentidos, perciban que siente la persona, ¿si tiene algún malestar o dolencia?. Atrevanse a percibir el mundo sin la razón, no importa si se equivocan, el verdadero error es no intentarlo.

Observen el aura de objetos, piedras, cristales, plantas y animales ¿que diferencia hay?

Ejercicio de la vela.

Coloquen una vela prendida enfrente de ustedes. Dirijan su mirada a 10 centímetros arriba de la flama. Su visión a 180 grados, no miren fijamente el fuego, que el fuego no succione su mirada. Eventualmente va a pasar y terminarán viendo el fuego, cuando esto suceda, cierren sus ojos un momento y relajen su vista, despues vuelvan a intentarlo. No se agoten ni cansen su vista esto se recomienda hacerlo 3 veces por día, no más.

Con este ejercicio se van a dar cuenta de el progreso que van teniendo en mantener la mirada a 180 grados, y en una practica no muy lejana, podrán ver el aura del fuego.

Recuerden si quieren cambiar su forma de ver, la clave es la practica.

Otro ejercicio es pararse enfrente del espejo, y verse el aura, observen como ustedes mismos se transforman al tener una mirada amplia. Si nos damos cuenta, en todo momento se puede practicar, y así decodificar mas rápido información. No llega en un día, pero si soy constante no tardara mucho.

Todos tenemos capacidad de todo esto y más, nuestra antigua forma de percibir el mundo está basada en límites. Si aún no conocemos nuestros limites, podríamos cambiar esa concepción de uno mismo en el universo, y abocarnos a expandir nuestros sentidos y nuestros sentires, con la llave de la humildad. Me atrevo, y así descubro y me pruebo, me conozco y me re-entiendo en una aventura que no tiene fin. En una pasión por saber y descubrir lo que de antemano se saber que no lo sé. O como decía Socrates a través de Platón: yo solo sé, que no se nada. En esa apertura al misterio yace el aura.

http://pijamasurf.com/2010/06/¿como-ver-el-aura-segunda-parte/

No hay comentarios:

Publicar un comentario