jueves, 26 de mayo de 2011

Destreza de la Mente



Liber Kaos, El Psychonomiconpor Peter Carroll La mente consciente es un remolino de pensamientos fugaces, imágenes, sensaciones, sentimientos, deseos y dudas en conflicto; apenas capaz de confinar su atención en un simple y claro objetivo por un microsegundo antes de que pensamientos secundarios comiencen a adulterarlo y provocar trenes adicionales de discurso mental. Si no crees esto, entonces esfuérzate en confinar tu atención consciente en poner el punto final de esta sentencia, sin involucrarte en cualquier forma de pensamiento, incluyendo el pensamiento sobre el punto.
Destreza de la Mente significa el uso de pensamientos más estables, sentimientos, sensaciones e imágenes almacenadas en las partes subconscientes o inconscientes de la mente, para lanzar o recibir patrones etéricos. Tretas tienen que ser usadas aquí, porque si aquellas cosas en el subconsciente son traídas dentro del foco de la consciencia, no serán mágicamente efectivas. Por otra parte, tienen que ser liberadas o activadas de algún modo a un nivel justo por debajo de la consciencia, para que en su modo normal de almacenaje de memoria, el cual es un código abstracto, ellas no sean mágicamente efectivas tampoco.
Así que el mago tiene que ocupar su mente consciente con algo que de algún modo active su intento en su subconsciente, sin que conscientemente le recuerde lo que es. Esto es Destreza de la Mente. Aunque esto pueda parecer paradójico o imposible, hay muchos trucos en la sabiduría de la magia, que lo hacen más fácil en la práctica. Alguna consideración será dada para la Destreza de la Mente en cada una de las cinco operaciones mágicas clásicas.
Destreza de la Mente en los Encantamientos
La mayoría de hechizos mágicos, demanda que el operador encierre su atención en alguna representación abstracta o analógica de lo que quiere lograr. Por ejemplo, para causar disenciones entre los adversarios de uno, se puede nombrar un número de piedras con sus nombres, o mejor todavía, alguna forma abstracta de sus nombres, y entonces mientras se está histéricamente colérico, golpear las piedras unas contra otras. La cólera histérica funciona en parte bloqueando el pensamiento consciente y añadiendo fuerza al deseo subconsciente. En lo que la mayoría de textos convencionales falla, es en mencionar que durante el acto mágico se debe evitar pensar o fantasear conscientemente en el resultado deseado. Así el odio debería ser estimulado por algún medio distinto que el pensar en los propios enemigos, y si uno desea gritar algo mientras se golpea las piedras, debería ser una declaración ininteligiblemente consciente. Incluso leer al revés el deseo puede ser suficiente. Es posible usar unos medios inhibitorios más bien que extáticos, de prevención del pensamiento y canalización de poder hacia el subconsciente. En este caso el mago se esfuerza en limitar su atención consciente, dirigiéndola enteramente a la realización del encantamiento por medio de ejercicios tipo yoga, y privación sensorial para aquietar la mente. Esto es realmente un acercamiento más difícil al encantamiento, para la mayoría de los magos.
Si, en el ejemplo de arriba, las piedras golpeadas son seguidamente colocadas en una bolsita como un talismán para reforzar el hechizo original, después el mago debe también evitar pensar conscientemente sobre lo que sea que represente siempre que él intente seguidamente "cargarlo" de nuevo.
Todos los hechizos que funcionan son variantes de esta técnica básica, funcionando por el mismo mecanismo fundamental. Los sistemas barrocos de símbolos y correspondencias son generalemente innecesarios. Hechizos efectivos pueden ser creados simplemente modificando representaciones del deseo escritas, dibujadas, modeladas o pronunciadas, hasta que sean ininteligibles conscientemente. La voluntad subconsciente, por supuesto, siempre sabe lo que el sigilo resultante, diagrama, artefacto o mantra realmente es. Excelentes resultados son a menudo obtenidos por magos, que hacen una colección de hechizos durante un periodo, y los ejecutan tiempo después una vez han olvidado conscientemente lo que eran.
Destreza de la Mente en la Adivinación
Hay tres elementos a ser considerados en la adivinación; el objetivo, los medios de obtener información sobre él y la interpretación de la información. Es esencial que el objetivo no entre en el campo de consciencia durante la obtención de información sobre el mismo, o el resultado meramente consistirá en pensamientos ordinarios, fantasías y conjeturas. Similarmente el método de obtención de información debería excluir la interferencia de pensamientos conscientes. Hay dos métodos básicos de lograr esto, sortilegio y alucinación.
Los procedimientos de sortilegio involucran tirar las cartas, lanzar los dados, huesos, varillas o monedas y métodos similares. El principio aquí es que pequeños movimientos iniciados por el subconsciente proveerán de un mecanismo por el cual el subconsciente puede comunicar su conocimiento psíquico. Los métodos alucinatorios funcionan en un estilo similar, el operador mirará por ejemplo dentro de un espejo negro o un caliz de agua, y esperará a que su subconsciente le revele su conocimiento psíquico a través de alucinaciones ópticas. Otros sentidos pueden también ser usados. Por ejemplo una mezcla de los cuatro sabores básicos puede ser permeada para ver cuál de los sabores predomina en cualquier cuestión, una atribución previa de, por ejemplo, lo dulce al sí, lo salado a probablemente, lo agrio a probablemente no, y lo amargo a no, tiene que haber sido previamente establecida. En cualquier método que sea usado, es importante que el subconsciente esté completamente informado del objetivo y que ninguna deliberación consciente tome lugar durante la adivinación. Una técnica alucinatoria efectiva es escribir el nombre del objetivo o mejor todavía, dibujar un sigilo abstracto representándolo, sobre la parte posterior de un espejo negro. Cualesquiera visiones experimentadas mientras se está con la mirada en blanco enfocada dentro del mismo, deberían ser registradas con una máquina o un escriba. La interpretación puede ser hecha seguramente en total consciencia con posterioridad, como un hechizo que es deliberadamente planeado de antemano.
La cuidadosa observación confirmará que virtualmente todos los eventos parapsicológicos espontáneos, ocurren a través de alguna forma de truco de la mente. Invariablemente es algo revoloteando justo por debajo del umbral de la consciencia, que ha iniciado un evento inusual, o dio a uno un curioso apenas sentido sentimiento de que algo estaba a punto de ocurrir, justo antes de que sucediera. El mago busca explotar este efecto deliberadamente, pero haciéndolo así, debe evitar hacerlo deliberadamente. El deseo consciente de resultados destruye el efecto mágico, así que el truco debe ser empleado para anularlo y activar el subconsciente.
Hay peligros inherentes en el desarrollo de la técnica del truco de la mente para el encantamiento y la adivinación. Es fácil volverse obsesionado con lo que puede o no puede estar al acecho justo debajo del umbral de la consciencia, esperando a ser disparado por un descarriado pensamiento analógico. Así un sentimiento de omnipotencia puede comenzar a desarrollarse, particularmente si el mago empieza a malinterpretar tanto la adivinación como el encantamiento, y llega a sentir que todo lo que ocurre a su alrededor es el resultado de sus deseos subconscientes. La locura final comienza cuando uno empieza interpretando incluso los desastres que le suceden, como expresiones de lo que realmente había querido. La paranoia puede también volverse una viciosa espiral descendente. Aquellos que albergan miedos subconscientes de que las cosas vayan a peor, o contra ellos, encontrarán remarcablemente fácil de hecho, hacer que las cosas vayan mal para ellos mismos con incluso un pequeño grado de pericia en la destreza de la mente. La única defensa contra las trampas es adherirse a las técnicas formales de encantamiento y adivinación, e ignorar los resultados fortuitos donde sea posible, o aceptarlos con una carcajada, y como un principio general pensar en positivo todo el tiempo, para que tales pensamientos penetren en el subconsciente.
Destreza de la Mente en la Evocación
Hay tres elementos involucrados en la evocación, la implantación de la entidad en el subconsciente, el potenciamiento de la entidad y la dirección de la entidad a varias tareas. La implantación puede ser efectuada o por un esfuerzo extendido de la fantasía e imaginación, o por un más formal ritual en el que la entidad es visualizada ejerciendo el tipo general de poder que el mago desea que tenga. El potenciamiento, que puede formar el clímax para un ritual, consiste en el confinamiento de la atención del mago en la base material de la entidad, o algún sigilo, mantra, glifo u otra representación abstracta o analógica de ello, mientras se está en completa gnosis. La gnosis sexual es a menudo usada aquí como el simbolismo de la creación de un ser, a pesar de que el mismo no es material, es particularmente apropiada; aunque, por razones a ser discutidas en la sección de magia sexual, es generalmente necio potenciar entidades con capacidades destructivas de esta forma. Cuando dirigimos a una entidad a realizar una tarea particular, es realmente más efectivo el uso de técnicas de destreza de la mente, que mandarlas con órdenes conscientemente significativas. Por ejemplo el mago puede introducir la orden deseada dentro de un mantra o sigilo y recitarlo o visualizarlo hacia la base material o imagen visualizada de la entidad.
A las entidades evocadas nunca se les debería permitir exceder los poderes que el mago creó para ellas, ni debería el mago esforzarse en añadir capacidades extras para entidades existentes sin cuidadosa consideración de las consecuencias. Las entidades evocadas son los servidores del mago, él es su maestro, si él comienza a aceptar consejos de ellas los resultados pueden ser desastrosos. Cuatro entidades son realmente suficientes. Una para la ejecución de complejos encantamientos, otra para la adivinación donde las técnicas simples puedan no ser suficientes, otra para la defensa mágica, y también el ataque si es necesario, y quizá una cuarta para trabajos de Magia Octarina.
Destreza de la Mente en la Invocación
La Invocación es un proceso a tres fases. En primero lugar el mago conscientemente se identifica con lo que es tradicionalmente llamado forma-divina, en segundo lugar entra en gnosis y en tercer lugar, la subconsciencia del mago manifiesta los poderes de la forma-divina. Una exitosa invocación significa nada menos que la completa "posesión" por la forma-divina. Con la práctica la primera fase de consciente identificación puede ser abreviada grandemente, al punto donde puede ser solamente necesario concentrarse momentáneamente sobre una bien usada forma-divina. Las formas-divinas pueden ser útilmente conceptualizadas, como manifestaciones arquetípicas de directrices básicas humanas presentes en todos los individuos, y disponibles vía resonancia etérica desde los actos y pensamientos de todas las otras personas. Los paganos fueron lo bastante sensibles para construir la completa psicología humana dentro de la mayoría de sus panteones, y desarrollar imágenes arquetípicas para representar todas las variadas identidades de las que el organismo humano está compuesto. Es por esta razón que el simbolismo clásico pagano es tan a menudo usado por los magos. Sin embargo hay siempre una perfectamente adecuada cantidad de sexo, violencia, amor, brillantez intelectual, muerte y todo lo demás avanzando sobre el mundo en cualquier momento, para que el mago pueda establecer resonancia etérica con ello, si él desea trabajar en una manera más libre.
Básicamente dos formas de actividad subconsciente tienen que ser simultáneamente utilizadas para la exitosa invocación. Las emociones deben ser selectivamente excitadas para añadir poder. Esto a menudo comienza conscientemente por un esfuerzo de deliberada simulación durante la fase de identificación consciente, y después forma una parte vital de la fase de gnosis, pero debe desarrollar su propio dinamismo durante la fase de posesión, cuando el consciente permite al subconsciente tomar el control. La otra facultad subconsciente requerida, parece estar localizada en el normalmente más bien pasivo hemisferio cerebral derecho. Este deber ser inducido a canalizar al genio de cualquiera que es invocado y darle forma y expresión. La única técnica cierta aquí, es preparar cuidadosamente el ritual así que todos los materiales, ideas mentales y creencias necesarios estén disponibles, entonces lánzate incondicionalmente dentro del mismo con un supremo esfuerzo de método en acción. Simúlalo hasta que lo consigas, tan comprehensivamente como sea posible, hasta que obtengas más de lo que hayas puesto en juego. Yo no estoy satisfecho con una invocación a menos que me sorprenda con sus resultados. Básicamente se está llamando a los dioses, las fuerzas arquetípicas, hacia arriba y fuera de uno mismo, desde el colectivo etérico de la raza humana y solamente si ellos sobrepasan las expectativas de uno, debería la operación ser considerada como exitosa. Una de las más importantes destrezas de la mente en la invocación, vincula la curiosa relación del ritual y la creencia. Amigos míos, es mi desafortunado deber apuntar que tenemos una tendencia más grande a creer en lo que hacemos, que a hacer lo que creemos. Toda filosofía es biografía; fuerza a alguien a realizar rituales militares o religiosos y creerá que es un soldado o un devoto religioso. Nuestras creencias están en gran medida formadas, por lo que nos encontramos a nosotros mismo haciendo. El mago, sin embargo, explota este mecanismo para su beneficio. Él comienza con una idea de qué quiere creer, y después selecciona un ritual y una forma-divina en la que actúa como si tal creencia fuera verdad. Realizándolos él altera sus creencias deliberadamente. Quizá sería mejor decir, que se provee a sí mismo con un rango de creencias que puede invocar selectivamente, para capacitarse según lo demanden las circunstancias. Debería ser capaz de las acciones que se desprenden de creencias como que él es un excelente amante, un valiente y eficiente guerrero, un genio intelectual, un brillante hombre de negocios, soberanamente amable y carismático y de hecho cualquier otra cosa que pueda ser útil.
El dominio de la destreza de la mente en la invocación, trae consigo mismo peligros. La principal cosa a evitar es la excesiva identificación con cualquier forma particular que parezca producir buenos resultados. Si una forma particular invocada parece estar dominando la existencia entera de un mago, es esencial que él pruebe alguna otra cosa también, preferiblemente algo bastante diferente, como una alternativa. Por otra parte él afronta un estrechamiento de su naturaleza humana a largo plazo que bien puede resultar ser efectiva a corto plazo, pero que conduce inexorablemente a la esterilidad y el fracaso.. El mago debería también ser consciente de aquellas formas-divinas que comienzan a exceder los propósitos para los cuales fueron invocadas. Hay muchas identidades dentro de nosotros, todos somos casos de personalidad múltiple, aunque generalmente no estamos afligidos por la amnesia, que es el sello de las manifestaciones clínicas de esta condición. La sanidad es un estado en el que nuestras identidades componenetes se aman y confían las unas en las otras, y están preparadas para permitirse las unas a las otras asumir el control según lo demanden las circunstancias. Si una identidad particular, acentuada por la invocación, comienza seriamente a usurpar las funciones de otras identidades, esto es un signo de que algo está yendo a peor, el amor propio básico que mantiene a las identidades juntas es roto, surgiendo los demonios como resultado. Un demonio es un dios actuando fuera de turno.
Destreza de la Mente en la Iluminación
Sólo aquellas formas de iluminación que conducen a cambios útiles de conducta merecen ser conocidas como tales. Cuando oigo la palabra "espiritualidad", tiendo a preparar una vara cargada. La mayoría de las personas profesionalmente espirituales, son viles y de ninguna confianza cuando están fuera de servicio, simplemente porque sus creencias entran en conflicto con sus directivas básicas y sólo distorsionan su conducta natural temporalmente. Los demonios entonces chillan fueran del sótano en momentos inesperados.
Al seleccionar objetivos para la iluminación, el mago debería escoger formas de superación personal que puedan ser detalladamente especificadas y medidas y que efectúen cambios de comportamiento en su entera existencia. La invocación es la herramienta principal en la iluminación, aunque el encantamiento donde los hechizos son lanzados sobre uno mismo, y la adivinación para buscar objetivos para la iluminación pueden también encontrar alguna aplicación. La evocación puede algunas veces ser usada con cuidado, pero no tiene sentido la simple creación de una entidad que sea la depositaria de lo que uno desea que fuera verdad para uno mismo en general. Este es un error frecuente en la religión. Las formas de adoración que solamente crean entidades en el subconsciente, son inferiores a los más sinceros cultos, los cuales en el mejor de los casos, son pura invocación. La "Imitación de Cristo" de los jesuitas, es más efectiva que la mera adoración de Jesús por ejemplo.
La iluminación procede de la misma manera general que la invocación, excepto que el mago está esforzándose en efectuar cambios específicos en su conducta diaria, más bien que crear acentuadas facilidades que puedan ser atraidas para propósitos particulares. La técnica básica se mantiene igual, las creencias requeridas son identificadas y después implantadas en el subconsciente por el ritual u otros actos. Tales actos fuerzan la adquisición subconsciente de las creencias que implican.
Los objetivos modestos y realistas son preferibles a los proyectos grandiosos en la iluminación. Uno modifica la conducta y creencias de otros empezando sólo con las demandas más triviales. Lo mismo se aplica a uno mismo. El mago debe tener cuidado con implantar creencias cuya expresión no pueda ser sostenida por el cuerpo humano o el entorno. Por ejemplo es posible implantar la creencia de que volar puede ser logrado sin un avión. Sin embargo raramente se ha probado a implantar la creencia bastante profundamente, como para asegurar que tales vuelos no eran de extremada corta duración. No obstante proezas tales como andar sobre el fuego y abstraerse del dolor extremo, son algunas veces logradas por este mecanismo.
La destreza de la mente que implanta la creencia a través de la acción ritual, es más poderosa que cualquier otra arma que la humanidad posea, a pesar de que su influencia es tan penetrante que raramente la notamos. Hace que las religiones, guerras, cultos y culturas sean posibles. Ha matado incontables millones y creado nuestras realidades personales y sociales. Aquellos que comprenden cómo usarla sobre otros pueden ser mesías o dictadores, dependiendo de su grado de miopía personal. Aquellos que entienden cómo aplicarla a sí mismos tienen una joya impagable si la usan sabiamente; de lo contrario tienden a invocar rápidamente su propia Némesis.

Destreza de la Mente en la Demonología
Una sorprendente adición.
Liber Boomerang
Un dios ignorado es un demonio nacido. ¿Piensas hipertrofiar a algunas identidades a expensas de otras? Lo que es negado gana poder, y busca formas extrañas e inesperadas de manifestación. Niega la Muerte y surgirán otras formas de Suicidio. Niega el Sexo y formas extravagantes de su expresión te atormentará. Niega el Amor y los sentimentalismos absurdos te neutralizarán. Niega la Agresión sólo con mirar fijamente el Cuchillo sangriento en tu mano temblorosa. Niega el honrado Miedo y te convertirás en un neurótico, insensato y avaricioso. Niega la Risa y el mundo se reirá de ti. Niega la Magia sólo para convertirte en un robot desconcertado e inexplicable incluso para ti mismo
http://www.zonadecaos.com/Articulos/Destreza.htm

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