miércoles, 20 de abril de 2011

La Risa creadora


La risa creadora

El texto que presentamosproviene de un papiro gnóstico del s. III, trata de la generación de siete dioses por medio de la risa. Antes de detenernos a analizar lo que significa crear por medio de la risa, nos podríamos preguntar, al igual que hizo Emmanuel d’Hooghvorst en su estudio sobre la astrología tradicional, si existe en la tierra un arte que pueda producir dioses.

El mismo autor responde a esta pregunta afirmando que tradicionalmente existe un Arte que tiene por efecto llevar a la naturaleza hasta su total completitud. Mientras que la astrología es la ciencia que trata de la naturaleza humana, “existe un Arte celeste que permite que esta naturaleza alcance su máxima perfección más allá de la cual no hay progreso posible. Es lo que los antiguos nos han enseñado cuando hablan de la palingenesia o nueva generación”

Una nueva generación, también llamada re-generación, que no está sometida a las leyes astrológicas porque procede del cielo que se extiende por encima de los planetas. Cuando se produce está generación trae consigo la mítica edad de oro o reino de Saturno, como canta Virgilio en su cuarta Égloga. En ella se refiere al retorno de esa edad dorada que la Sibila anuncia mediante la figura de una virgen y el nacimiento de un niño:

Hela aquí que ha vuelto, la última edad cantada por la profecía de Cumas; el gran orden de los siglos recomienza. He aquí que vuelve también la virgen; he aquí que vuelve también el reino de Saturno. He aquí que una nueva generación desciende del cielo más elevado. Dígnate solamente, casta Lucina favorecer el nacimiento del niño por quien, para empezar, desaparecerá la raza de hierro y se elevará en el mundo entero una raza de oro.

Al igual que los profetas de Israel constantemente anunciaban la venida del Mesías, las sibilas de la Antigüedad anunciaban el advenimiento de la edad de oro gracias engendramiento de un niño divino. Así, con sus palabras, Virgilio anuncia una nueva generación, una creación pura “que desciende del cielo más elevado” y prosigue mostrando sutilmente en qué se distingue esta nueva generación, y sorprendentemente ¡es una generación que se distingue por la risa!:

Comienza, niño pequeño, a reconocer a tu madre por la risa… comienza, niño pequeño: aquél a quien sus padres no han reído, un dios no lo ha juzgado digno de su mesa, ni una diosa de su lecho. (Églogas IV, 62)

Encontramos una enseñanza similar en el Génesis de Moisés, donde está escrito a propósito del nacimiento de Isaac: Y dijo Sara, Dios me hizo una risa (Génesis 21, 6) pues el nombre de Isaac procede de la raíz zhk, ‘reír’. En la tradición hebrea, Sara y Abraham representan a la pareja original, el Justo y la Chekinah, es decir, la Presencia divina en el hombre que da luz a Isaac, la risa.

Así pues, parece que los misterios de la risa estarían relacionados los misterios de la generación, pero de la generación divina, que es la auténtica creación, Así está explicado en el Zohar al tratar de los engendramientos de Isaac:

Está escrito: He aquí los engendramientos de Isaac, hijo de Abraham (Génesis 25, 19). Tales son los engendramientos de la alegría y de la risa que tendrán lugar en esta época… pues sabemos, en efecto, cuál es la fe de los justos y en qué consiste su deseo: Gozaremos y nos alegraremos contigo –y no con la comida– celebramos tu amor más que el vino (Cantares 1, 4). En este festín en el que participarán, tendremos una parte de las delicias, que son la alegría y la risa. He aquí los engendramientos de Isaac, los justos reirán en el tiempo por venir.

Aparentemente bajo otro aspecto, El Mensaje Reencontrado también trata del engendramiento de los justos: Los hijos del amor son engendrados por el fuego celeste, por eso están vivos en la eternidad
Sin embargo, la creación de los dioses por la risa, que aparece reflejada en el papiro y también en el fragmento del Zohar que acabamos de leer y el engendramiento de los vivientes en la eternidad, mediante el fuego celeste serían lo mismo, pues ambos se explicarían por la misma palabra. El vocablo griego gelos, ‘risa’ proviene del verbo gelao que significa ‘reír’ pero también y sobre todo ‘brillar’, en el sentido que la risa ilumina la cara, como el fuego, cuya llama brilla y resplandece.

Así pues, parece que los textos que acabamos de leer se refieren al engendramiento de la luz originada por el fuego celeste que se enciende en la naturaleza, para renovarla y regenerarla en su totalidad. Ese sería el sentido de la misteriosa palabra escrita en la cruz I.N.R.I. y que los alquimistas utilizaron como acróstico de su famosa divisa Igne Natura Renovatur Integra y. que significa que por el fuego toda la naturaleza será renovada. Tales son los engendramientos de la edad de oro, tan anunciada por los poetas y los profetas. En la escuela de fuego María se fió, ¿qué I.N.R.I. la instruyó en Papisa de risa?

Según se explica en un interesante estudio sobre la antropología de la risa en la Grecia antigua, el verbo ‘reír’ ha estado comúnmente asociado a la idea de ‘brillar’, como aparece, por ejemplo, en la Teogonía de Hesíodo, cuando las Musas, por su canto: La gran mente del padre Zeus regocijan y al punto brillan (gelai) sus moradas.

También en el siguiente verso de la Iliada, se aprecia dicha relación: El resplandor (aigle) llegaba hasta el cielo y toda la tierra alrededor rió (gelasse) del brillo del bronce La tierra rió con una alegría resplandeciente del brillo del bronce. La luz que la risa confiere a la cara se asocia al resplandor (aigle) de los metales y Egle es el nombre de la más hermosa de las náyades, que ayudó a los dos pequeños sátiros a despertar al viejo Sileno en la VI Bucólica de Virgilio. Sileno también se ríe al despertar y verse atado con unas guirnaldas de flores con las que pretenden fijarlo y hacer que les explique sus secretos: Pero él, riéndose de esta astucia… Emmanuel d’Hooghvorst explica lo siguiente respecto a todo el fragmento:

He aquí la alegría de Sileno al despertar. No hay alegría para esta tierra mientras permanece sola y adormecida. Pero aquí, unos sabios hijos de la filosofía vienen y la riegan con este espíritu fermentativo que la hará vegetar. Es la risa de la primavera. (6)

.

A menudo, en la antigua literatura griega la palabra gelos, ‘risa’, aparece acompañada de un epíteto, asbestos, que significa ‘inextinguible’. Extinguible e inextinguible son, otra vez, cualidades relacionadas con el fuego, y aquí se da otra curiosa coincidencia pues las dos veces que estas palabras aparecen en la obra de Homero, (9) la risa inextinguible es causada por Hefesto, el artesano del fuego... y podría decirse que también de la risa, risa cocida en puro metal.

Según aparece en el papiro que ahora veremos, después de la invocación hecha por el mago, y gracias a ella, un dios primigenio ríe siete veces, y al reír crea a los siete dioses que forman el todo. La aparición de este número respecto a la obra de la creación es algo común a muchas tradiciones, recordemos, por ejemplo, la semana mágica del Génesis.

En la cultura griega, estos siete principios se relacionaron con las siete vocales de su alfabeto: alfa, epsilon, eta, iota, omicron, ypsilon y omega. Las vocales, que al unirse con las consonantes permiten su pronunciación, se asimilan al soplo de vida que al unirse con el cuerpo lo endereza en una nueva consistencia. En este sentido, las vocales se relacionan también con el Alma del mundo o Espíritu Santo, (11) que bien alojado en una virgen o, como hemos visto en la tradición hebrea, en la Chekinah, engendra la auténtica creación mesiánica que se distingue por la risa.

En el lenguaje hermético, esta risa parece aludir a la aparición de la luz originada por la unión de la chispa divina que el hombre arrastró en su caída con el fuego celeste que se transmite por la bendición.

Bajo un sinfín de nombres, producto del sincretismo propio de la época, el texto que a continuación presentamos explica como esta luz pasa de un estado potencial al acto existencial. Entonces es el hombre puro, la creación finalizada. El sol puesto a reír en un buen pote.

Texto de la invocación

Te invoco a ti que todo lo abarcas, con toda voz y todo lenguaje. Te alabo yo como te alabó por vez primera el que está sometido y a quien se ha encomendado toda autoridad, Helios Aquebicrom [que significa la llama y el rayo del disco solar], cuya gloria es aaa êêê ôôô, porque por ti fue glorificado con forma resplandeciente, porque estableció las estrellas y creó el cosmos con luz divina, con la cual tú has separado todo: iii aaa ôôô Sabaot, Arbatiao, Zagure… Después de haber dicho esto, dio tres palmadas y el dios se rió siete veces: ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja. Y, al reírse, fueron engendrados siete dioses, los que abarcan el Todo; pues éstos son los que aparecieron primero.

Cuando se rió por primera vez, apareció Fos (Luz) Auge (Brillo) y separó el Todo. Y nació como dios sobre el cosmos y sobre el fuego: Besen bereithen berio…

Y se rió por segunda vez y todo fue agua, y la tierra, al oír el eco y ver a Brillo, se quedó atónita y se encorvó, y el agua se dividió en tres partes y apareció un dios y fue puesto sobre el abismo. Y, por esto, el agua sin él no crece ni mengua. Éste es su nombre: Promsacha Aleeïo. Pues tú eres Oeaï bethelle.

Y cuando quiso reírse por tercera vez, apareció a través de la furia del dios Nus (Mente) sosteniendo un corazón; y recibió el nombre de Hermes, por quien todo se interpreta. Se encuentra sobre el Pensamiento con el que todo se entiende. Él es Semesilam.

Y se rió el dios por cuarta vez, y apareció Genna (Generación) que es dominio sobre la semilla de todo, por quien fue sembrado todo cuanto existe. Y se llama Badetofot Zotaxatozo.

Y se rió por quinta vez y se entristeció al reírse, y apareció Moira (Destino) con una balanza significando que la justicia está en ella. Pero Hermes disputó con ella diciendo: En mí está la Justicia. Y cuando éstos contendían les dijo el dios: Desde ambos se manifestará lo justo, pero todo lo que hay en el cosmos a ti estará sometido. Y Moira fue la primera en tomar el cetro del cosmos. Y fue llamada con un nombre sagrado y escrito anagramáticamente, temible y aterrador. Es éste: Toriobriti y lo que sigue. Su nombre, en forma de anagrama, es grande y sagrado y glorioso. Este nombre es de mucho valor, nombre poderoso: thoriobrititammaô rraggadôïôdaggarrôammatitir-boiroth,

Rióse por sexta vez y se alegró mucho. Y apareció Cairós (Oportunidad) sosteniendo un cetro que simboliza la realeza, y entregó el cetro al dios primer creado. Y éste dijo al tomarlo: Revestido con la gloria de la luz, estarás detrás de mí, porque has sido el primero en entregarme el cetro. Y todo te está sometido, lo pasado y lo por venir; en ti se hallará toda fuerza. Y al envolverse en la gloria de la luz, el disco solar giró sobre sí mismo y mostró un resplandor de la luz. Dijo el dios a la reina: Tú serás arropada en el resplandor de la luz después de él, dominándolo todo. Crecerás por la luz que de él tomes y de nuevo menguarás por su causa. Contigo todo crecerá y menguará. Éste es el nombre grande y admirable: anag biatiarbar berbischila tour bouphrountôrm,

Se rió por séptima vez entre jadeos y nació Psique, y todo se puso en movimiento. El dios dijo: Todas las cosas pondrás en movimiento, todas las cosas se llenarán de alegría cuando Hermes te acompañe.

Cuando el dios dijo esto, todas las cosas se movieron y se llenaron de aliento divino de manera incontenible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario