domingo, 20 de marzo de 2011

Tributo a Robert Anton Wilson, agente de la inteligencia cósmica


“Deberías de ver al mundo como una conspiración manejada por un grupo intrincadamente unido de personas casi omnipotentes, y deberías de pensar en esas personas como tú y tus amigos”, Robert Anton Wilson.
Hace 79 años nació Robert Anton Wilson (1932-NUNCA), el genial escritor y filósofo neoyorkino de ascendencia irlandesa, sin duda dueño de una de las miradas más amplias y menos dogmáticas que la cultura moderna ha recibido y, en ese sentido, alegre agente provocador que abrió la mente de millones de personas hacia la insondabilidad del universo, donde el único límite es aquello que tu mente es capaz de proyectar en el lienzo cósmico (“Reality is what you can get away with“, era su guión para una película). RAW, como se le llamaba de cariño, fue un prodigioso novelista –avatar psicodélico y cósmico cómico de James Joyce- editor de Playboy, Papa, Episkopos y santo de la religion discordiana, simplemente Bob para la Iglesia del Caos Subgenio, y ciertamente una de las figuras centrales de la cultura psicodélica y alternativa de los últimos 50 años
Al igual que los grande filósofos de la antigüedad, -Aristoteles,Platón o Aquino- que buscaron hacer una suma de todos los conocimientos de su época, Anton Wilson (sólo que tomándose muchos menos en serio) buscó explorar y experimentar la mayor cantidad de disciplinas y sistemas de conocimiento para incorporarlos a su visión multimodal de la realidad, una realidad que no se concibe de manera independiente de la percepción y de la construcción lingüística del sujeto que la percibe. A diferencia de muchas de las grandes mentes de la humanidad, Anton Wilson no sintió la tentación de crear un sistema definitivo de conocimientos o un mapa único para llegar a los secretos del alma humana. En cambio, surfeando la ola del posmodernismo y de la física cuántica, Anton Wilson se dio cuenta que todos los sistema reflejan la mente de la persona que los crea y no necesariamente la estructura fundamental del universo (que es más la de un espejo que la de un reloj) y que el mundo necesita menos sistemas totalitarios que abarquen al universo y más cuestionarse esos sistemas.
Aunque ciertamente los modelos formulados por la ciencia o la filosofía pueden ser útiles como mapas de realidades (la realidad es siempre plural), no son el territorio, o la verdad absoluta. Por esto el acto mismo de creer: creer que sabemos ya la verdad, creer en una entidad que creó el mundo en siete días, creer en un conejo gigante de la estrella Sirio, creer en el Partido Republicano, creer en que comer hotdogs es pecado o en los espíritus que ves cuando comes hongos, creer en un sistema único para entender y relacionarse con el mundo – sostener un dogma- es perder la inteligencia y la curiosidad que dinamiza nuestra existencia al enfrentarnos al fascinante e inefable misterio del ser. (RAW apreciaría cómo en el idioma español se dice igual “yo creo” (de creer) y “yo creo”(de crear), una profunda identidad entre creer en algo y crearlo).
“El cerebro de la humanidad ha sido lavado por Aristóteles por los últimos 2500 años. La creencia, inconsciente, no del todo articulada, de la mayoría de los occidentales es que existe un mapa que representa adecuadamente la realidad. Por pura buena suerte, todo occidental cree que tiene un mapa que encaja. La ontología de guerrilla, para mí, involucra estremecer esa certidumbre”.
Para salvaguardar la posición del sujeto que busca conocer el mundo (que lo interpenetra) RAW sostuvo una posición multimodal que se ilustra en el “Maybe Logic”, un acercamiento a experimentar el universo como una onda de posibilidad, -enfrentándose al vacío cuántico donde todo puede ser- y de esta forma no limitar lo que experimentamos (Maybe Logic es también ya un pretsigioso instituto donde eminentes pensadores como Douglas Rushkoff dan cursos de forma digital).
Este acercamiento es en cierto modo la piedra angular del pensamiento de Anton Wilson, una especie de psicología cuántica que toma en cuenta el estructuralismo y la filosofía lingüística de Wittgenstein y de Alfred Korzybski.
‘“Es’, ‘es’, ‘es’ –la idiotez de esta palabra me persigue. Si fuera abolida, el pensamiento humano podría empezar a tener sentido. Yo no sé lo que nada “es”; solo sé lo que me parece a mí en este momento” Robert Anton Wilson, The Historical Illuminatus, as spoken by Sigismundo Celin.
RAW incluso escribió un libro entero sin la palabra“es”, bajo la idea de que este verbo reduccionista encasilla nuestra experiencia a franjas de realidad limitadas. Porque aunque parezca extraño, las cosas no son sólo una cosa, como la misma luz que es tanto una partícula como una onda, y las partículas subatómicas que están en varios sitios –en todos los sitios- a la vez antes que las observamos.
“La Guerra final sera entre el perro de Pavlov y el gato de Shrödinger”, escribió Anton Wilson en referencia al perro de Ivan Pavlov, una metáfora del ser humano también como un ser mecánico, programable y condicionado a una realiad determinista o el gato de Shrödinger, animal imaginario del famoso experimento en el que el físico alemán Ervin Shrödinger postulaba que antes del acto de observar las partículas están en un estado de superposición tal que, antes de realizar un experimento en el que la vida de un gato está ligada al estado de una partícula subatómica, podemos decir que el gato está vivo y muerto, una paradoja que ilustra la “maybe logic” de Anton Wilson. ¿Quien ganará el perro mecanizado de la civilización o el gato de los múltiples universos posibles, el perro máquina o el gato Tao?
“Cada modelo que construimos nos dice más sobre nuestra mente que sobre el universo… el universo es más grande que cualquiera de nuestros modelos… cada descripción del universo es una descripción del instrumento que utilizamos para describir el universo (la mente humana).
“La certidumbre sólo es posible para las personas que tienen una sola enciclopedia”.
“La mente es una herramienta construida por el universo para observarse a sí mismoRobert Anton Wilson además de explorar temas en las fronteras del conocimiento establecido, como el ocultismo y la magia sexual de Aleister Crowley, la psicología bioenergética de Willhelm Reich, las teorías de la conspiración y las sociedades secretas, la física cuántica como posible explicación de los fenómenos paranormales, extrasensoriales y como paradoja gnoseológica, la relación entre el Tao, la alqumia y la literatura, o la teoría del caos como religión y sistema político, fue, sobre todo, un gran escritor. Sabemos que las comparaciones son odiosas y a Anton Wilson no le preocupaba el éxito o la lisonja, pero quien ha recorrido la obra de Anton Wilson estará de acuerdo que este escritor y humorista cósmico, debe de estar entre los más grandes escritores de la historia reciente, aunque seguramente los críticos “serios” no reconocerán esto por esa rídicula linea de ganado que trazan las vacas sagradas entre la gran literatura y la literatura menor, aquella que supuestamente no satisface el canon (o que trata sobre temas pocos legítimos como las drogas, los extraterrestres y las teorías de conspiración).
Novelas como The Illuminatus Trilogy! (que Tim Leary llamara “mas importante que Finnegans Wake”) y Schrödinger’s Cat, y libros como la serie de Comic Trigger, no solamente son lúcidos y encantadores ejercios de exploración mental que rompen los paradigmas –que rompen el cerebro en pedazos y lo arrojan en una resortera de quasares y cometas-, son demostraciones de una excelente prosa que no pretende vanagloriararse en recursos de estilo o filigranas literarias, y, sin descuidar la forma estética, crean mundos multidimensionales que alteran la composición neuroquímica del lector, mostrándonos posibilidades insospechadas de observar el mundo… son a la vez críticas de la sociedad, en la tradición de Jonhatan Swift, y nuevos mapas de la realidad.
Particularemente destacamos Iluminatus Trilogy como una de las grandes novelas de la segunda mitad del siglo 20 en lengua inglesa (junto con Infinite Jest, Gravity’s Rainbow, Underworld, VALIS y algunas otras) en la tradición de la novela-espejo-de-tiempo (en este caso un espejo también como el de Alicia, un espejo a otros mundos, que están al interior de este). Esta novela escrita junto con Robert Shea es una metaficción borgiana en la que se toma la historia moderna del ocultismo y de las teorías de conspiración y se les convierte en una épica comedia de ciencia ficción, en un interminable rito de iniciación por el que atraviesan las grandes ideas de nuestra civilización, donde los personajes son holográficos, son, como diría Borges, “el uno, el otro, el mismo” y en el proceso nos regala la catarsis de la cocreación de la realidad, en sociedad secreta con el universo y el novelista.
“Aquellos que fueron los compañeros de Gruad fueron asesinados o llevados al exilio a los confines de la Tierra. Además de la colonia en los Himalayas de Gruad, existe otro remanente de la Alta Era Atlántida: la Pirámide del Ojo, cuya subsistencia cerámica resistió llamarada solar, terremoto, marejadas ciclónicas, y submersión en la profundidad del mar. Gruad explica que es necesario que el ojo permanezca. Es el ojo de Dios, el Uno, el ojo tecnocientífico del conocimiento ordenado que observa al universo y que al percibirlo lo hace existirO “Shrödingers Cat”, una versión literaria de la teoría de los muchos mundos o universos paralelos –donde el gato está vivo y muerto, donde en el jardín de senderos que se bifurcan recorremos los dos senderos al mismo tiempo… donde se explora brillantemente la posibilidad de ser un otro. También una de las mejores versiones de la narrativa del sueño dentro del sueño, donde los mismos personajes empeizan a descubrir que son parte de la obra de un novelista y buscan comunicarse con el otro universo o novela paralela y empiezan a despertar.
“Carol Christmas habia estelarizado la primera película de porno hardcore en ganar el premio de la academia ‘Deep Mongolian Steinem Job’. La película había sido dirigida por Stanley Kubrick, después de que leyera una novela satírica en el que el autor se había imaginado lo que sucedería si Kubrick hiciera una película porno seria, artística.
“No obstante el éxito de ‘Deep Mongolian Steinem Job’, la mayoría de los humanos no se daba cuenta todavía de que todas las fantasías tienden a convertirse en realidad, en un universo o en otro.
“Carol si se daba cuenta, no obstante. Actualmente estaba involucrada aproximadamente en 250,000,000 actos sexuales cada hora”.
Anton Wilson se puede sentar tranquilamente a comer con Joyce y sus otros héroes literarios en un bufet celsestial -esta es la fantasia que le concedemos a RAW en algún universo: beber el vino blanco que tanto le gustaba a Joyce y dejar caer gotas de LSD (“Todo hombre derrama el trago que ama”, decía RAW parafraseando a Oscar Wilde), holgarse en los pasteles espaciales (spacecakes), una pasta con amainita muscaria –soma, como plato fuerte- y quizás algunos polvorones de mescalina o chocoyotl como postre. Conversar sobre Akasha, la masturbación cosmogénica de Leopold Bloom, decir viejos limericks y una broma que otra. Tal vez RAW diría:
” I sometimes think that even God/ Must find it somewhat rather odd/ To hear the priest invoke his name/ Before they start the bingo game.
“I used to be an atheist, until I realized I had nothing to shout during blowjobs. ‘Oh Random Chance! Oh Random Chance!’ just doesn’t cut it….”. (Solía ser un ateo, hasta que me di cuenta que no tenía nada que gritar durante el sexo oral. “Oh Azar, Oh Azar, simplemente no la hace”.
Parte de la contribución de Anton Wilson fue su acercamiento al misticismo desdel el agnosticismo (místico agnóstico, esta era la “no-religión” de Anton Wilson). Es decir abordando las ciencias ocultas como un investigador científico que experimenta e investiga con su propio cerebro estas regiones remotas del conocimiento humano. Siguiendo el trabajo de Aleister Crowley pero incorporando la física cuántica, la autoreprogramación de John Lilly y la expansión de la inteligencia de Tim Leary, Anton Wilson siguió un sistema de experimentación con sustancias psicodélicas, ritos mágicos, neuroprogramación, ideas filosóficas, meditación y demás tecnologías de la mente orientadas a remover los implantes del condicionamiento social, lingüïstico y cultural para poder reimprimir su mente -borrando el cassette- y experimentar el mundo sin prejuicios y preconceptos.
Otra de las facetas memorables de Robert Anton Wilson fue su relación con la religion Discordiana, una religion que adora a la diosa del caos y la Discordia, Eris, que fue revelada a Malacylpse the Younger y a Don Omar por un chimpancé interestelar en los bolos. Anton Wilson fue nombrado Papa de esta religión y se dedicó a nombrar Papas por todo el mundo imprimiendo certificados papales como la Reserva Federal imprime dólares del éter. “Un Papa es cada hombre, mujer y niño en esta Tierra”, que no está bajo la autoridad de las autoridades y “solo un Papa puede canonizar a un santo… así que te puedes canonizar -a ti o a cualquier cosa- santo”. Un Papa puede realizar todos los actos y funciones que se consideran inapropiados para un Papa.
“Los discordianos no tenemos dogmas que sean creencias absolutas. Tenemos ‘catmas’ que son metacreencias relativas y el catma central es que todos los fenómenos son reales en algún sentido, irreales en algún sentido, sin sentido y reales en algún sentido, sin sentido e irreales en algún sentido y sin sentido reales e irreales en algún sentido… y si repites 666 veces esto alcanzarás la iluminación suprema… en algún sentido”.
Una de las cosas por las cuales siempre recordaremos a Robert Anton Wilson es por su capacidad de internarse en los mundos más enmarañados y esotéricos, donde la mayoría de nosotros saldríamos creyéndonos dioses o volviéndonos fanáticos o simplemente perderíamos la razón, y salir de esta selva de simbólos y engañosos espíritus con la capacidad de reírse de sí mismo con una encantadora sinceridad… extraer información para comprender que todas las realidades son construcciones mentales pero no por eso dejar de explorarlas y vivirlas en toda su expresión. Una forma simple de habitar dentro de lo complejo, de no perder su tabla de surf en el tsunami del Tao… Anton Wilson invocó entidades interdimensionales bajo la influencia de psicodélicos y cantos gregorianos, cotejó conceptos como el Principio de Indeterminación Cuántica o el sistema neurosomático de ocho circuitos de Tim Leary, tuvo telepatía con extraterrestres informáticos de Sirio o fue visitado por un conejo de seis pies de altura, llamado Pookah que sólo se le aparece a los irlandeses cuando son expulsados de un pub:
“Cuando el Pookah se cansa de jugar contigo y te deja ir, estás de vuelta en el camino, y sólo pasan unos minutos después de que dejaste el pub –porque el Pookah puede regresar el tiempo, alargarlo o condensarlo. El Pookah no está limitado por el tiempo”.
“El James Joyce de los manuales de ensamble de columpios, el Arnold Schwarzenneger de los feministas, el Nelson Mandela de los Blancos Supremacistas”… Anton Wilson fue el primer hombre en recibir marihuana médica en el estado de California, su hija fue la primera en ser criogenizada para luego poder ser revivida, fue el promotor, junto con su amigo Tim Leary, del programa SMI²LE (por sus siglas en inglés: migración espacial, aumento de inteligencia, extensión de vida) y de la operación Mindfuck, con la cual los Discoridanos luchan contra los Iluminati en una guerra interplanetaria que fornica con nuestra mente pero en el proceso nos ilumina con el satori de la chasca. El Guasón Cósmico ríe a través de RAW: el universo es esa broma práctica a través de la cual la inteligencia cósmica puede reírse de su propio chiste (ya que de otra forma sería de pésimo gusto y además es una forma de aparentar que este universo no es el acto narcisista y masturbatorio de una entidad holofractal que en este momento nos está soñando).
http://pijamasurf.com/2011/01/tributo-a-robert-anton-wilson-agente-de-la-inteligencia-cosmica/

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