jueves, 24 de febrero de 2011

El problema de la "Realidad"


El problema de la "Realidad" Otro Vistazo a una Vieja Adivinanza

Un día cuando estaba todavía en la Brooklyn Tech estaba hojeando la biblioteca pública y encontré un libro con el título "Ciencia y Cordura" escrito por alguien llamado Alfred Korzybski.

Vi algunas páginas, y parecía que Korzybski había abordado las preguntas sobre cómo la "realidad" científica se relaciona (si lo hace) a la "realidad" sensorial ordinaria. Alquilé el libro y me lo llevé a casa. Más tarde conocí a mucha gente interesada en las ideas de Korzybski y ninguno de ellos pareció creerme nunca cuando dije que había leído "Ciencia y Cordura" en un fin de semana, la primera vez. Bueno, lo hice,... y me deslumbró. Y entonces lo devolví a la biblioteca y compré una copia, porque sabía que lo tendría que releer varias veces antes de entenderlo por completo. Incluso en la primera lectura, pude ver que Korzybski tenía la respuesta de al menos una pregunta que me había dejado perplejo durante años; "¿qué es la "realidad"?. Según Korzybski, la única forma correcta de responder a esta cuestión comienza con reconocer lo que "realidad" es: una palabra. Esto parece bien demasiado obvio o bien no obvio en absoluto para la mayor parte de la gente, al menos a primera vista. En cualquier caso, "realidad", como "sexo" y "comunismo" y "desayuno" y "rábano de caballo" y "Jueves", etcétera, existe como palabra en nuestro lenguaje. Todas las palabras tienen múltiples significados (plural) y por tanto la palabra "realidad" tiene muchos significados. Para explicar esta analogía: la palabra "sexo" significa cualquiera o todo de lo siguiente: el método normal de reproducción entre los animales, más complejo que las amebas, una violación violenta en un callejón, Jack haciendo el amor tiernamente a Jill, Jack haciéndole el amor a Joe, Jack masturbándose, Jill haciendo el amor a Jane, cunnilingus hombre-mujer, cunnilingus mujer-mujer, felación hombre-mujer, felación hombre-hombre, dos perros follando en la calle, Jack teniendo una fantasía sobre hacerle el amor a Marilyn Monroe, una película porno hardcore, una película porno softcore, una pintura de un desnudo de Renoir, Jill simplemente abrazando a Jack cuando se siente deprimido, Jill en un parto natural, Jill cuidando a su bebé, el poster central de la Playboy, un necrófilo en una morgue, el Marqués de Sade fustigando a una prostituta y pagándola para que le fustigue, etcétera. Ocurren millones de eventos en el espacio tiempo, cada uno distinto y en algunos respectos único, y a muchos de los cuales aplicamos la etiqueta "sexo", que nos ayuda a clasificar las cosas pero también nos adormece haciendo que olvidemos sus diferencias. Así que, no parece acertado decir que el mundo de nuestras percepciones -el mundo sensorial- "es real", lo que implica que todo lo demás "es irreal". Más específicamente, podríamos decir que encontramos conveniente etiquetar ese mundo como "real" la mayor parte del tiempo, y que a veces tenemos que revisar la etiqueta y sustituirla por "ilusión óptica", o "alucinación", o "maya", o lo que sea. Y no parece acertado, tampoco, decir que el mundo de nuestros conceptos más abstractis -el mundo científico-matemático- "es real", lo que implica que el resto de las cosas, incluyendo el mundo de los sentidos de la percepción ordinaria (o del Arte, o de la marihuana) "son todos irreales". Más específicamente, deberíamos decir que encontramos conveniente utilizar modelos matemáticos específicos para resolver problemas específicos, y que a veces tenemos que tirar un modelo y crear uno completamente nuevo. El mundo no es el colorido modelo creado por nuestros sentidos o los modelos abstractos y sin color matemáticos creados por nuestro córtex frontal. Estos representan meramente varias formas de fabricar mapas del mundo. El conflicto entre Arte y Ciencia resulta ser un conflicto entre distintos mapas, y ningún mapa lo enseña "todo". Un mapa político no es impreciso porque muestre un túnel de realidad distinto a un mapa del tiempo. Un mapa geológico no está mal porque muestre un tercer túnel de realidad. ... El mapa no es el territorio. Usando esta especie de proverbio -que repite muchas veces-, Korzybski intenta transmitir muchas cosas: Nuestras palabras no son las impresiones sensoriales que denotan (la palabra "agua" no te mojará) Nuestras impresiones sensoriales no son los eventos en el espacio tiempo que dan lugar a estas impresiones (cuando una roca te golpea, el dolor no está "en" la roca sino en la interacción de la roca con tus sentidos)

Nuestros modelos científicos o filosóficos (orquestaciones de palabras y otros símbolos) no son el universo no-verbal que pretenden describir o explicar. El menú no sabe como la comida ni tiene la misma nutrición o aditivos que la comida, etcétera. Resumiendo, nuestros archivador mental nos puede ser útil (o no) a la hora de clasificar y comprender el mundo, pero incluso en el mejor de los casos no debemos confundirlo con el mundo. El mapa no muestra todo el territorio. Un mapa de Los Angeles que mostrase "todo" Los Angeles tendría que ocupar el mismo espacio que Los Angeles y por tanto no serviría en absoluto como un mapa. Además, para mostrarlo "todo" sobre Los Angeles, el mapa tendría que incluir el tiempo y evolucionar como L.A. durante un periodo de eones, siendo desde un desierto inhabitado, al emplazamiento temporal de los nativos en Norteamérica, a una pequeña misión española, etcétera, hasta el presente y hacia el futuro indefinidamente. Notemos que las formas más "bajas" de intolerancia -por ejemplo, afirmaciones sobre "todos los judíos", "todos los negros", "todos los hombres", "todas las mujeres", etcétera, asumen implícitamente que un "mapa" (modelo) muestra todo el territorio.

Pero veamos también que incluso las formas más sofisticadas y educadas de intolerancia, por ejemplo, científicos convencidos de que tienen la única teoría correcta y que el resto con teorías rivales son "incompetentes", descansa sobre una percepción ilusoria similar relacionada con poseer un mapa que puede mostrar todo el territorio. Una vez tenemos un mapa, podemos hacer un mapa del mapa, un mapa del mapa del mapa, etcétera

En su nivel más simple, esto significa que una vez que los humanos tienen impresiones sensoriales pueden (al contrario que otros animales conocidos) fabricar "mapas" y modelos para clasificar y organizar estas impresiones. Una vez he aprendido la palabra "silla", puedo clasificar todo lo que hay en casa en "sillas" y "no sillas". Más adelante, puedo hacer un mapa de este mapa de un mapa, y clasificar las sillas en la categoría superior de "muebles", y así en adelante, hasta que llego a conceptos como "el Producto Nacional Bruto" y me encuentro desarrollando un modelo económico del mundo, o hasta que llego a conceptos como "energía" y "masa" y empiezo a desarrollar un modelo físico-matemático, o hasta que llego a 92 "elementos" y empiezo a desarrollar un modelo químico, etcétera. Parece no haber razón para creer que este proceso de realizar mapas de mapas de mapas ("abstrayendo a niveles cada vez más altos") tenga algún fin. Ya tenemos ciencias como biología matemática, neurogenética, neurolingüística, psiconeuroinmunología, etcétera. Una vez nos acostumbramos a pensar en mapas en conjunción con mapas de mapas, y mapas de mapas de mapas, etcétera, se hace fácil encontrar nuestra salida a las confusiones sobre la "realidad". Desde esta perspectiva, un científico que ingenuamente afirme que estos mapas de un alto órden abstracto "son" la "realidad" parecen semánticamente tan ignorantes como los artistas que retroceden ante este tipo de mapa porque piensan que si esto "es realidad" entonces toda la vida normal y la percepción, incluyendo la percepción artística, "no es realidad" Ya que el mapa definitivo de todos los mapas que incluye todos los territorios de la existencia no existe, y ni siquiera podemos imaginar cómo producirlo, lo mejor que podemos decir de cualquier túnel de realidad, ya sea sensorial o matemático abstracto, filosófico o "supersticioso" que haya sido creado por nuestra tribu o por una distinta (y por tanto inferior, claro), "científico", "político" o "artístico", es que sólo puede consistir en, "Este mapa parete funcionar bastante bien para mis propósitos, hasta el momento, en la mayor parte de los casos" (O en lenguaje más académico, "los datos no justifican aún revisar la teoría") Toda "realidad" permanece relativa al instrumento utilizado al detectarla o medirla.

En la mayor parte de los casos, para la mayor parte de los humanos en su vida normal, el instrumento que determina nuestras "realidades" -o más exáctamente, túneles de realidad-, sería nuestro sistema nervioso en general y nuestro cerebro en particular.

Todo esto no deriva directamente de lo que escribió Korzybski en Ciencia y Cordura en 1933, o lo que leí en ese libro cuando lo descubrí alrededor de 1949. Deriva también de muchos otros científicos y filósofos cuyos trabajos Korzybski citó y que entonces leí (especialmente Wittgenstein, Bohr, Bridgman, Whitehead y Poincaré) y de otros que escribieron sobre el lenguaje y la comunicación después de Korzybski (especialmente Shannon, Whorf, McLuhan y Bateson). He encontrado en el modelo de Korzybski meramente la "bolsa" más general y útil en la que podrían mezclarse las perspicacias de otros analistas linguísticos en un sistema coherente. Quizá he visto a Korzybski en una luz distinta que muchos otros de sus comentaristas porque le releí varias veces con marihuana. Con hierba, parece bastante fácil entender que la percepción supuestamente "sin refinar" contiene tanta inferencia y organización-o-orquestación como nuestros formalismos más obviamente generados por la mente en la matemática, o los dogmas religiosos. Si he conseguido aclarar a Korzybski, el lector debería entender ahora que la rojedad de las rosas pertenece al reino de nuestra percepción sensorial, mientras que el no-color de los átomos pertenece al reino de nuestro software cerebral más abstracto.

También debería ver por qué los científicos sociales se han rendido en gran medida ante la palabra "realidad" por completo y hablan de rejillas o modelos o (el término que Tim Leary y yo encontramos el más claro de todos), túneles de realidad. Atribuir "realidad" a cualquier nivel de abstracción, desde lo más sensorial a lo más teórico, condena implícitamente otros niveles a la "no-realidad" incluso si ellos, también, representan la experiencia humana normal.

He encontrado todo esto muy útil a la hora de entender a Einstein; cada instrumento, como cada cerebro, crea un túnel de realidad distinto, y nuestras funciones cerebrales más altas crean modelos matemáticos para traducir los distintos túneles de realidad en abstracciones que sirven a la ciencia incluso si contradicen la experiencia sensorial o existencial. ... El 19 de Abril de 1942, el químico Albert Hoffman de los Laboratorios Sandoz en Basel, Suiza, mezcló un componente que tenía la esperanza de que fuera una nueva cura mejor para los dolores de cabeza. Sin saber que había inhalado una buena ración de los gases, Hoffman se montó en su bicicleta y empezó a pedalear a casa para comer.

Empezó a notar sensaciones extrañas. Un universo de 10 dimensiones se rajaba en uno de 6 y uno de 4 dimensiones. Habían ornamentos de oro y cortinas de seda e incienso fuerte; dolía como un bastardo.

Árboles Maui en technicolor salvaje y arbustos por todas partes mientras que la Madre Superiora alzaba de nuevo su regla de acero -el Tío Mick entendió con la misma certeza matemática que aquellas 60.000 bolsas para cuerpos se llenarían-. Un huevo dentro de un huevo dio nacimiento a un salto cuántico, reptiles con una enorme carga. Aquellos Reyes-Sol caminando a través del Puente Brooklyn, escondiéndose tras un arbusto haciendo cluck-cluck-cluck -el sistema inercial cambia-, podía ver cada cabeza-negra, cada verruga, cada abalorio de sudor. Obras de arte consideradas "paganas" se inclinaron ante el Reverendo Yoshikami y bajaron las escaleras a Nueva York, 1959... "Lleva gafas gruesas y una especie de traje de buzo"... nos enseñan a entender mejor nuestras alucinaciones.


Robert Anton Wilson

extracto del libro Cosmic Trigger

No hay comentarios:

Publicar un comentario