sábado, 29 de enero de 2011

Little Otik



Un cuento tradicional checoslovaco cuenta que una pareja de campesinos no podía tener hijos. Rezaron y rezaron a Dios para que les concediera el don, tan deseado, tan inalcanzable. Un día, el marido desenterró una raíz con una forma extrañamente similar a la de un bebé, que cobró vida mágicamente. Sin embargo, su felicidad se ve truncada: el apetito del bebé-raíz, Otesánek, es insaciable, y no tarda en devorar a sus padres, tras lo cual abandona la casa y empieza a alimentarse de todos los seres vivos, animales, plantas y humanos, que encuentra en su camino...
Este cuento es llevado al cine por el genial Svankmajer.Esta película está llena de simbolismo, quizá el más fuerte de todos sea el hambre: hambre, como el apetito voraz de Otik, hambre, porque todos comen, y la comida siempre está presente, hambre, porque la vecina busca respuestas que los adultos no quieren o no les interesa dar, además de las bajas pasiones del anciano pervertido.Además de esto se encuentra el deseo desmedido de los padres por algo que no puede ser, ésto se ve mucho la principio de la cinta, donde el padre imagina un vendedor de bebés(en realidad peces frescos), el bebé salir de una sandía y el ver a todas las parejas con hijos; también vemos su deseo por forzar las cosas en lugar que estas sigan su curso natural, por ejemplo, aún y cuando fingen el embarazo, la madre no puede esperar y tiene un hijo prematuro, además de que este, claro, no es más que una raíz de árbol toscamente labrada.
Es una cinta fantástica que igual combina, el horror, con el gore y la animación; está llena de detalles e imágenes que de ninguna manera será una pérdida de tiempo ver esta pieza aunque para más de uno resultará perturbadora. ¡Fascinante!

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