sábado, 29 de enero de 2011

El demonio choronzon





En muchos sistemas de pensamiento oculto se ha introducido un curioso error. Este es la
noción de un Self superior o voluntad verdadera, que ha sido apropiada indebidamente
desde las religiones monoteístas. Hay muchos a quienes les gusta pensar que tienen un Self
interior que es de algún modo más real o espiritual que su Self ordinario o inferior. Los
hechos no lo confirman. No hay ninguna parte de las creencias que uno tiene acerca de sí
mismo que no se pueda modificar mediante técnicas psicológicas suficientemente fuertes.
No hay nada acerca de uno mismo que no se pueda quitar o cambiar. Los estímulos
apropiados pueden, si se aplican correctamente, convertir a comunistas en fascistas, santos
en diablos, sumisos en héroes y viceversa. No hay un santuario soberano dentro de
nosotros mismos que represente nuestra naturaleza real. No hay nadie en casa en la
fortaleza interna. Todo lo que apreciamos como nuestro ego, todo aquello en que creemos,
es sólo lo que hemos ensamblado a partir del accidente de nuestro nacimiento y
experiencias posteriores. Con drogas, lavado de cerebro y otras técnicas de persuasión
extrema, podemos con bastante facilidad hacer de un ser humano un devoto de una
ideología diferente, el patriota de un país diferente, o el seguidor de una religión diferente.
Nuestra mente es sólo una extensión del cuerpo, y no hay parte de éste que no se pueda
quitar o modificar.
La única parte de nosotros mismos que existe por sobre la estructura psicológica
temporal y mutable que llamamos ego es la Kia. Kia es el término deliberadamente sin
sentido dado a la chispa vital o fuerza de vida dentro de nosotros. La Kia no tiene forma.
No es ni esto ni aquello. No hay casi nada que podamos decir de ella salvo que es el centro
vacío de la conciencia, y “es” lo que toca. No tiene ninguna cualidad como bondad,
compasión o espiritualidad, ni sus opuestos. Sin embargo, da una sensación de significado
o conciencia cuando experimentamos o queremos cualquier cosa, y se vuelve más evidente
para nosotros cuando experimentamos algo poderosamente. La risa en éxtasis nos da un
vislumbre de ella.
El centro de la conciencia no tiene forma ni cualidades de las que la mente pueda
formar imágenes. No hay nadie en casa. Kia es anónima. Somos un incomprensible
campo de fuerza biomístico, del hiperespacio, si se quiere, con una mente y cuerpo
adjuntos. La equivocación de tantos sistemas ocultos es imaginar que la Kia tiene alguna
cualidad o naturaleza predestinada o intrínseca. Esto son sólo ilusiones vanas, tratando de
dar importancia cósmica al ego.
Nuestro ego es lo que la mente piensa que somos. Es una imagen de nosotros
mismos que resulta de nuestras experiencias de vida: nuestro cuerpo, sexo, raza, religión,
cultura, educación, socialización, miedos y deseos. Existe gran presión sobre nosotros para
que desarrollemos un ego integrado y asertivo. Se supone que sepamos exactamente
quiénes somos y en qué creemos y se supone que seamos capaces de defender esa
identidad. Mientras más fuertemente nos identifiquemos con algo, más fuertemente
debemos rechazar su opuesto. Así, los egos más fuertes y más obsesivos pertenecen a los
seres menos completos. Para estos tipos existe el problema adicional de que exaltar
cualquier principio atraerá a la larga a su opuesto. Quienes exaltan la fuerza se verán
llevados a una posición de debilidad. Quienes se esfuerzan por el bien quedarán enredados


en el mal.
Desarrollar un ego es como construir un castillo contra la realidad. Proporciona
cierta defensa y una sensación de propósito, pero mientras más grande es, más invita al
ataque, y, finalmente, debe desmoronarse. Existe otro problema. Todas las fortalezas son
también prisiones. Puesto que nuestras creencias implican un rechazo de sus opuestos ellas
restringen severamente nuestra libertad.


La mayoría de los místicos y magos de orientación religiosa describen su
experiencia mística en términos de trascendencia. Se describen a sí mismos como
absorbidos en algo mucho mayor, como una hoja en un huracán, o como una lágrima
resbalando dentro de un océano. Sostienen que su propio ego ha sido arrasado y fundido en
unión con la deidad. Nada de eso ha ocurrido. Ellos meramente han empleado una forma
de exaltación gnóstica para inflar su propio ego en una versión inmensa de dios que han
estado cultivando cuidadosamente. El proceso no difiere en un ápice del que emplea el
mago negro quien también infla su ego hasta dimensiones cósmicas, salvo que los tipos
religiosos necesitan un dios en cuyo nombre formular sus propios intereses. También
pueden hacer una demostración pasajera de humildad para ocultarse a sí mismos la
enormidad de su megalomanía.
Exactamente lo mismo ocurre cuando un mago intenta invocar a su Santo Ángel
Guardián. La fuente de conciencia existe como los poderes de voluntad y percepción.
Todos los nombres, imágenes, símbolos, e instrucciones que el mago reciba solamente
serán artefactos exagerados de su propia mente y ego y posiblemente fragmentos
telepáticos de otra gente. Puesto que él obtiene estas comunicaciones en estado gnóstico, es
probable que las acepte sin reservas. La gnosis también libera la creatividad subconsciente,
y es probable los mensajes sean aun más fascinantes si están hilados con inesperado
ingenio.
Nosotros, cada uno de nosotros, tenemos un real Santo Ángel Guardián, o Kia, que
es nuestro poder de conciencia, magia, y genio. También tenemos una lamentable
capacidad para obsesionarnos con los meros productos de nuestro genio, tomándolos
erróneamente por el propio genio.
Estos efectos secundarios obsesionantes tienen un nombre genérico, Choronzon, o
quizá los demonios Choronzon, porque su nombre es múltiple. Venerar estas creaciones es
encarcelarse uno mismo en la locura e invocar un desastre al final.
La creencia en un dios o la creencia en el propio ego son la misma cosa. Todo ser
humano ya es su propia visión enferma de Dios. Tanto el maniático religioso como el
mago negro adquieren un cierto carisma y misión gracias a sus respectivas obsesiones, pero
a la larga su búsqueda es fútil, porque no pueden llegar más allá de sus propios miedos y
deseos inflados hasta la cosa real: la fuente de poder anónima y amorfa, pero fantástica,
dentro de sí mismos.
Que seamos conscientes, mágicos y creativos es la cosa más misteriosa e increíble
del universo. Cualquier dios o Self superior que podamos imaginar es necesariamente
menos asombroso de lo que nosotros mismos realmente somos, porque es solamente una de
nuestras propias creaciones. En cuanto a mí, no estoy dispuesto a dar un nombre, atributo,
o glifo manifiesto al misterio infinito al centro de mi conciencia y detrás de la ilusión del
universo. Se ha dicho sabiamente que el Absoluto o es inefable o es menos que nosotros.
Invocar al real Santo Ángel Guardián (o Kia) es una tarea paradójicamente difícil.
Como no tiene forma, no hay manera de lograr un asidero imaginativo sobre él. No se
puede querer o percibir, porque es, él mismo, la raíz de la voluntad y de la percepción


Si uno invoca al Santo Ángel Guardián con la expectativa general de diversos
signos y manifestaciones, por lo general el genio y las capacidades mágicas de uno los
proporcionarán, si se emplea una gnosis suficiente. Alternativamente, si uno entra en un
estado exaltado de manera no planificada, por lo común la creencia libre generada se fijará
a cualquier idea mística incipiente que uno pueda tener. En ambos casos se ha perdido la
oportunidad. Déjame repetir mi asombrosamente simple mensaje. El real Santo Ángel
Guardián sólo es la fuerza de la conciencia, magia y genio en sí misma; nada más. Esto no
se puede manifestar en un vacío; siempre se expresa en alguna forma, pero sus expresiones
no son la cosa en sí misma.
Quizá hay solamente dos cosas que uno puede hacer para invocar al HGA real o
Kia. En primer lugar, se puede poner al ego en su lugar buscando deliberadamente la unión
con algo que uno haya rechazado. En segundo lugar, la fuerza divina oculta de Kia se
puede sentir como la raíz de todos los actos de conciencia, magia y genio realizando una
serie tan diversa y extensa de estos actos como sea posible.
Invoca a menudo, como dijo el oráculo.
Y destierra a Choronzon cada vez que se manifieste.


psiconauta.P.J Carrol


3 comentarios:

  1. Seas quien seas, comparto tus comentarios y los considero por otra parte totalmente reales y ciertos. Gracias por tu presencia!

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  2. CORRECTO LO EXPRESADO EN TU PUBLICACIÓN! EXCELENTE CLARIDAD DE COMPRENSIÓN! GRACIAS POR ESTAR. SEAS QUIEN SEAS

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  3. Hola amigos y compañero de lo Oculto, soy un joven de 35 años , y asidúamente estudio sinceramente y de todo corazón las ciencias esotéricas (Ya hace 10 años aproximados) Me puedo consideran neófito de primer grado, trabajo con energías positivas en el desarojo del ser, me gusta saber sobre este tema y sobretodo saber que clase de seres habitan estas tierras. Sé comprensibamente desde mi punto de vista particular que este entorno existe, y también sé que es o lo sera cada vez más difícil esta tarea.Creo que desgraciadamente esta es una lucha de las fuerzas del bien contra las del (). Por esto indirectamente os envió este mensaje, si alguien me atiende correctamente os puedo tender una mano en este tipo de trabajos, os advierto amigos míos yo mismo también e sido víctima de maleficio pero se quien es el maligno. Bueno me llamo Jesús Pérez Baena, estoy a vuestra disposición y servicio, siempre que haya entendimiento por ambas partes, También me podéis llamar Buri. Aquí os dejo mi e-mail para posteriores contactos : perezbaenajesus1981@gmail.com. Espero respuestas vuestras , por mi parte no os alarméis soy un estudiante sincero. Gracias y hasta la vista.

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